Por José Hidalgo Pallares - Aunque en las últimas semanas la presidenta Cristina Kirchner ha resaltado el modo en que, según ella, la economía argentina ha logrado capear un contexto internacional difícil y volver a crecer a tasas elevadas, los analistas, más allá de cuestionar las estimaciones oficiales de crecimiento, resaltan que el repunte del segundo trimestre responde, principalmente, a la baja base de comparación (el mismo período del año pasado) y a la recuperación de sectores puntuales, mientras que otras actividades continúan en baja y la inversión sigue siendo insuficiente. Se trata, dicen, de un crecimiento "de baja calidad" que no resulta sostenible. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en el primer trimestre del año la economía argentina creció 3% frente al mismo período del año pasado. En mayo, de acuerdo con el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), que anticipa los resultados del PBI, la actividad creció 7,8%. Así, en el acumulado de los cinco primeros meses la economía habría crecido 4,9%. Las cifras distan mucho de las estimaciones privadas. Según el índice del PBI que un grupo de diputados de la oposición presentó hace pocos días, el crecimiento del primer trimestre fue de apenas 0,5%. Para el acumulado hasta mayo, Orlando Ferreres estima un crecimiento interanual de 2,4%, y Consultora Ledesma, de 1,6 por ciento. Más allá de las grandes diferencias en los resultados, los analistas reconocen que en el segundo trimestre del año la economía creció. "Es una realidad que hay un repunte", dijo Lorenzo Sigaut Gravina, economista jefe de Ecolatina, pero de inmediato detalló las razones: "Está el repunte del agro, que se explica por una baja base de comparación y va a ser difícil que se repita. Además, la cosecha gruesa de maíz y soja impulsó a otros sectores, como transporte y comercio, y empujó las exportaciones. En la industria manufacturera, la recuperación fue básicamente gracias al sector automotor, pero Brasil, a donde va el 50% de la producción local, está demandando menos autos y el crecimiento podría ser transitorio". De hecho, Fenabrave, la asociación de concesionarios de Brasil, acaba de recortar las previsiones de crecimiento de las ventas para el año de 2,9 a 1,5 por ciento. Lo mejor ya se vioEn opinión de Sigaut Gravina, "el resto de la industria manufacturera prácticamente no crece". Y añadió: "Lo mejor de la actividad del año se vio en el segundo trimestre". Para el economista jefe de abeceb.com, Mariano Lamothe, "existe una recuperación en la actividad, pero no de la magnitud que dice el Indec". El analista agregó que en los meses finales de 2013 y en 2014 el repunte que el agro y el sector automotor mostró en el segundo trimestre no va a seguir traccionando la economía. Además, dijo que hoy la inversión "es muy poquita para ver un crecimiento productivo en el futuro". Para Sigaut Gravina, "la inversión sigue siendo una asignatura pendiente". En los últimos meses el Gobierno, con la suba en las asignaciones familiares y la devolución del pago de Ganancias sobre la primera cuota del aguinaldo, buscó apalancar el consumo. Según Lamothe, el gasto privado aumentó a partir de fines de mayo, pero añadió que ese crecimiento se mantendrá sólo mientras se puedan mantener los ingresos reales. Jorge Todesca, director de Finsoport, no es muy optimista sobre el futuro del consumo, ya que, según él, los salarios reales cayeron en los primeros meses del año -algo que no se había visto en los últimos años- y la inflación se está acelerando, principalmente por la suba en los precios de los alimentos. Todesca destacó, además, que en el primer trimestre, según muestran las cifras oficiales, el crecimiento de la economía se basó en el desempeño de los servicios, principalmente del sector financiero. "Lo llamamos crecimiento de baja calidad porque no hay un aumento productivo", dijo. Un informe de la consultora que dirige señala: "No es que los servicios carezcan de importancia, sino que nuestro sector de servicios no participa del comercio internacional. Virtualmente no tenemos servicios transables. Son transacciones domésticas". Para el año completo, Finsoport espera un crecimiento de entre 1,6 y 2% |