La primera reacción del Gobierno ante el resultado de las elecciones fue poner un cepo más rígido sobre las cuevas para que no operen el dólar marginal.
El llamado enérgico del secretario de Comercio, Guillermo Moreno, se hizo sentir al punto que la plaza paralela quedó absolutamente paralizada. La idea es mantener la divisa congelada hasta las elecciones de octubre.
Se escucharon operaciones del "dólar cueva" a $ 8,82, pero en cantidades tan irrelevantes que no pueden ser consignadas. Para la estadística quedó un "dólar cueva" de $ 8,72, mientras el "blue", el dólar que le agrada al Gobierno, bajó 2 centavos, a $ 8,60.
A esta quietud de la divisa paralela se sumó la de los precios de los bonos en dólares, por lo que el llamado "dólar fuga" quedó en el mismo precio del viernes de $ 8,75.
De todas maneras, el problema del mercado no pasa por el precio del dólar, sino porque se aceleró el retiro de depósitos en divisas de los bancos como sucedió en las elecciones de 2011.
En el Forex-MAE, el monto de negocios bajó un 30%, a u$s 151 millones, con una ausencia notoria de los exportadores, que quieren esperar para ver lo que sucede en los próximos días.
El dólar mayorista abrió a $ 5,552, pero costaba bajarlo porque estaba muy pedido por los importadores. La mesa de dinero del Banco Central tuvo que salir al ruedo y comenzar a vender divisas desde el principio en el mercado de contado.
A pesar de que vendieron u$s 30 millones, el dólar mayorista cerró en alza a $ 5,553. En las casas de cambio, la divisa se ajustó medio centavo, a $ 5,56. De esta manera, el dólar-tarjeta para los que viajan al exterior cotizó a $ 6,672.
En el Mercado Abierto Electrónico (MAE) se negoció un volumen similar al del viernes de $ 2.572 millones, de los cuales $ 1.619 millones fueron para las Lebac y Nobac que emite el Banco Central.
Fue una rueda muy negativa para los títulos que indexan por el CER de largo plazo. Entre los del canje de la deuda, el Discount perdió un 0,97% mientras el Par cedió nada menos que un 3,72%.
Los cupones PBI sobrellevaron bien la incertidumbre del día después. El emitido en pesos consiguió anotar un alza del 0,07% y el nominado en dólares se lució con un avance del 0,77 por ciento.
Entre los bonos posdefault que indexan por el CER y que son de mediano plazo, hubo suertes dispares. El Bocon Pr 13, el de más renta entre los títulos en moneda local, perdió un 0,21 por ciento mientras el Bogar logró subir un 0,38 por ciento.
Los bonos medianos en dólares tuvieron menos negocios que los acostumbrados. Había temor de que la ANSES salga a venderlos, algo que ocurrió, y derrumbara su precio.
A pesar de la venta oficial, que fue de escasas proporciones, el Boden 2015 cerró casi neutro con una pérdida de apenas un 0,06 por ciento mientras el Bonar X que vence en 2017 retrocedió un 0,10 por ciento. |