Por MARÍA ELENA CANDIA - Wall Street recibió con optimismo el resultado de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) bajo una lectura general: las elecciones del domingo marcan el principio del fin de la era Kirchnerista, lo que debilita la posibilidad de una reeleción de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y permite pensar en una alternancia política en las elecciones presidenciales de 2015. Esta última observación se traduce en eventuales cambios positivos de política económica, algo que entusiasma al mercado. Sin embargo, en esta etapa de transición hasta las elecciones de octubre, los analistas esperan que el Gobierno tome medidas económicas para incrementar su caudal de votos. El resultado de las elecciones reduce la posibilidad de que la presidenta sea reelecta, esto debe ser visto como algo positivo para los inversores ya que implica que una reforma constitucional no es viable y que el cambio político se debe esperar en el 2015, apuntó Alejandro Grisanti de Barclays, para quien el Frente para la Victoria sufrió una derrota importante. De cara a las elecciones legislativas, la entidad apuesta a que el Gobierno reaccione con medidas económicas como la reducción de impuestos a las ganancias y muestre una mayor disposición para solucionar los problemas de la balanza de pagos. No descartamos una repetición de políticas como las de 2009 - 2010 para resolver algunos problemas pendientes con los acreedores, como el Club de París o con el CIADI, acelerar las negociaciones con Repsol o un acercamiento (a través de un lento proceso de modernización estadística) con el FMI, estimó Barclays. Por otro lado, Credit Suisse advirtió que la expansión fiscal puede acelerarse dado que los resultados fueron peores a lo esperado. También podríamos ver una mayor presión sobre el tipo de cambio paralelo en los próximos meses debido condiciones monetarias más laxas y las expectativas de que el tipo de cambio oficial podría ajustarse después de las elecciones, señaló Casey Reckman. En diálogo con El Cronista Jorge Piedrahita, el responsable de Torino Capital, advirtió que el Gobierno pondrá todos los recursos disponibles para mejorar el resultado electoral en las elecciones legislativas y apuesta a que se mantendrá altos niveles de gasto público. Creo que el mercado esta subestimando la posibilidad de que la Argentina haga algún tipo de reestructuración y o pesificación de algunos bonos. El Gobierno está frente a una necesidad de gasto público elevado y viene perdiendo dólares en forma dramática, sostuvo Piedrahita. El Citi señaló la semana pasada que si las reservas caen por debajo de los u$s 30.000 millones para el 2015, aumentarán las probabilidades de una reestructuración de la deuda. La necesidad de que haya una alternancia política es una noticia muy importante para el mercado. La presidenta va a evaluar la mejor opción para mantenerse, pero veo el ocaso del Kirchnerismo, sentenció Alberto Bernal, analista de Bulltick, en declaraciones a El Cronista.En su informe, Bernal anticipa que si el cambio de régimen toma lugar en 2015, aumentará sustancialmente la probabilidad de que el próximo Gobierno sea más amigable con el mercado. |