La autoridad monetaria compró u$s 30 millones ayer, al tiempo que dejó que el dólar mayorista subiera seis milésimas a $ 5,568, y evitó así que las reservas traspasaran la barrera psicológica de los u$s 37.000 millones, a menos de un mes del pago del último vencimiento del Bonar VII, que el 12 de septiembre le quitará u$s 2.070 millones a esa cifra.
Una vez cerrado el mercado cambiario, Marcó del Pont brindó una extensa disertación en la sede del Banco Nación durante un seminario organizado por el CEFID-AR y la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Tanto la política de acumulación de reservas como la política de desendeudamiento no son fines en sí mismos sino herramientas para generar un cierto grado de soberanía económica, dijo la banquera central. Verán todos los días como en los medios se sigue si las reservas subieron un dólar más o un dólar menos, pero nosotros sabemos que hemos ganado en soberanía, agregó.
Mientras proyectaba cifras que mostraban los resultados de su gestión al frente del BCRA, Mercó del Pont aceptó también problemas.
No podemos ignorar que la Argentina perdió parte del colchón cambiario y perdió margen de competitividad cambiaria, pero es hora de empezar a discutir cómo ganarla no sólo por devaluaciones. Cuando hablan de devaluación no se refieren como nosotros a un proceso de adecuación del tipo de cambio sino a un ajuste cambiario de envergadura que sólo apunta a mejorar la competitividad por el lado cambiario, sino también por el de la competitividad, dijo.
Tampoco podemos negar que la Argentina ha perdido se excedente externo, admitió Marcó del Pont. Pero el argentino es un excedente de cuenta corriente genuino, fruto de su saldo comercial, y está siendo afectado por un problema energético que ya ha sido enfrentado, dijo y adelantó que, en la entidad, esperan que este año el saldo de cuenta corriente resulte neutro.
Por último, la presidenta del BCRA se refirió al acelerado ritmo de emisión monetaria que sostiene la entidad que conduce desde el año pasado, y a su relación con la dinámica inflacionaria.
Nos taladran la cabeza con la emisión monetaria, la maquinita y el gasto, se quejó Marcó del Pont. Pero más que tomarlo como algo negativo tendríamos que estar reivindicando la herramienta que le da al BCRA la posibilidad de financiar al Tesoro: los $ 68.000 millones en adelantos transitorios que transfirió el Central al Tesoro en 2012 supera la inversión en gastos de capital que enfrentó el sector público el año pasado, al gasto en educación y cultura, y a la Asignación universal por Hijo. Todo eso es lo que ayuda a financiar, dijo.
¿Qué están planteando cuando piden que el BCRA no financie al Tesoro? ¿Salir a endeudarse al exterior o un ajuste en todos esos gastos?, concluyó.