Por Florencia Donovan - Por si quedaban dudas después del discurso del miércoles de la presidenta Cristina Kirchner, el viceministro de Economía, Axel Kicillof, defendió ayer el rumbo económico y, al igual que sus pares del equipo que un día antes habían disertado ante el mismo auditorio, criticó a quienes piden una devaluación, defendió la mayor presión impositiva y atribuyó los problemas de la economía a la "fuerte crisis" que vive el mundo. "Resulta anacrónico hablar de que los desafíos del modelo pasan por cómo capitalizar el viento de cola. Es una época de enorme incertidumbre internacional, lo que está camuflado por la prensa local, que detrás de los problemas esconde los logros y los efectos de la situación económica mundial", aseveró Kicillof, en el segundo y último día del seminario organizado por la Comisión Nacional de Valores (CNV) y el think-tank oficialista Cefid-Ar, en el auditorio principal del Banco Nación. "Eso vive el mundo hoy y no esta cuestión de cambiar algunos puntos de un impuesto", sentenció. Kicillof, de hecho, afirmó que, más que hablar de "presión tributaria", el Gobierno habla de "capacidad política del Estado". Y dijo que, después de todo, la recaudación es lo que permite acciones como la Asignación Universal por Hijo. El día antes, Mercedes Marcó del Pont, presidenta del Banco Central, usó el mismo ejemplo para justificar la gran cantidad de pesos que se emitieron para financiar al Tesoro. Según argumentó, el modelo que se inició con Néstor Kirchner es "muy robusto" en un momento de crisis mundial, y señal de ello -dijo- es el hecho de que mientras en algunos países de Europa el desempleo llega al 25%, en la Argentina es de apenas un dígito (7,2% en el segundo trimestre, según anunció hace días Cristina Kirchner). A su vez, comparó los logros de la "década ganada" con los años 90, y destacó, por caso, que mientras que el PBI se expandió a precios constantes a un ritmo promedio de 2% entre 1991-2002, marcó un promedio de 7,2% entre 2003 y 2012. "Un crecimiento basado en devaluación es un crecimiento espurio, basado en las finanzas", dijo el viceministro, quien en cambio aseveró que el país lleva diez años de un crecimiento "trabajoso", pero que ha permitido recuperar la industria. Y describió como personas de "pensamiento poco profundo" y "muñecos de ventrílocuo" a quienes dicen que el país "se ha caído del mundo". "Lo que pasa es que no hemos ido al pie para endeudarnos y hoy no somos esclavos de los movimientos de capitales internacionales", sostuvo Kicillof, quien también culpó a "la prensa dominante que anuncia catástrofes" de "la mala onda en la que vivimos".. |