De los $ 23.160,3 millones en que se incrementó el gasto, un 57% tendrá como destino las transferencias para mantener las tarifas bajas o atender proyectos que no despiertan interés entre los privados. Cammesa, la compañía administradora del mercado eléctrico mayorista, se llevó la mayor parte. De acuerdo con el decreto publicado de necesidad y urgencia (DNU) ayer en el Boletín Oficial, le corresponden $ 8310,01 millones. La empresa es la principal encargada de importar combustibles líquidos que se queman en centrales eléctricas por la falta de gas doméstico. Su escasez genera una sangría en otro tramo del presupuesto. Por caso, el flamante Programa de Estímulo a la Inyección de Excedente de Gas Natural, que le permitirá al Gobierno asegurarles a las petroleras el pago de US$ 7,5 por millón de BTU por la producción adicional de ese insumo (es casi el triple de los aproximadamente US$ 2,5 que reciben las empresas con producción nacional en promedio), recibió otros $ 2541 millones, lo que implica un incremento del 90% con respecto al crédito vigente hasta antes de la publicación del decreto. Es el subsidio que eligió la Casa Rosada para promover la producción, cuya caída crónica ocasionó el auge importador y, a su vez, la salida de dólares. En materia eléctrica, la extensión de las redes de alta tensión recibió otros 148,06 millones. El transporte automotor, en tanto, se quedará con $ 1579 millones adicionales; los trenes, $ 564 millones, y el área portuaria, $ 157 millones.. |