También impactó el menor ingreso de préstamos en dólares, a causa del cepo
El funcionario que planteó instaurar el cepo cambiario para limitar la fuga de dólares enfrenta una situación nada envidiable: explicarle a la presidenta Cristina Kirchner
los magros resultados del balance cambiario del segundo trimestre. En
ese período, pese a los controles oficiales para limitar la compra de
dólares y el giro de utilidades al exterior, el resultado global fue
mucho peor que en los años previos.
Según datos del Banco Central (BCRA) difundidos ayer, en el segundo trimestre de este año la diferencia entre ingresos y salidas de divisas arrojó un déficit de US$ 2711 millones.
En el segundo trimestre de 2012 el déficit había sido de US$ 699
millones y en el mismo período de 2011, antes de la instauración del
cepo, el resultado fue positivo en US$ 225 millones. Si bien una parte
del deterioro responde al crecimiento de las importaciones
(principalmente las de energía), las consecuencias no deseadas del cepo
cambiario fueron determinantes.
Una de las principales vías de salida de dólares en el
segundo trimestre fue el sector servicios, que se refiere principalmente
a turismo. Entre abril y junio los argentinos gastaron US$ 4397
millones en el exterior, 1476 millones más que en el mismo período de
2012. Para Hernán Lacunza, director de Empiria Consultores, los viajes y
las compras en el exterior son una forma de dolarizarse. "Aun con el
recargo de 20% a las compras en el exterior, es más barato viajar que
comprar dólares en el mercado paralelo", argumentó.
En el mismo sentido, Mariano Lamothe, economista jefe
de abeceb.com, recordó que en el segundo trimestre la brecha entre el
dólar oficial y el paralelo (una consecuencia directa del cepo
cambiario) estuvo entre el 80 y el 90 por ciento. En ese contexto, según
Lamothe, viajar al exterior o sacar dinero en cajeros en países vecinos
(algo que el Gobierno luego limitó) "era muy tentador".
Además de la fuerte suba en los gastos en el exterior,
el informe del BCRA muestra una baja en el ingreso de divisas por
turismo. En el segundo trimestre de este año entraron al país US$ 2050
millones por ese concepto, US$ 424 millones menos que un año atrás. Esta
baja no responde sólo al menor ingreso de turistas por el
encarecimiento de la Argentina, sino también al hecho de que muchos
extranjeros optan por cambiar sus divisas en el mercado paralelo y, por
lo tanto, éstas no entran al sistema financiero formal.
Por otro lado, según el BCRA, en el segundo trimestre
ingresaron al país US$ 1493 millones en concepto de préstamos
financieros, 900 millones menos que un año atrás y 2300 millones menos
que en el segundo trimestre de 2011. "Nadie te va a prestar dólares
cuando no se sabe si en el futuro se va a poder cancelar ese préstamo.
Actualmente los nuevos préstamos son nulos", dijo Lamothe. Algo muy
similar opinó Lacunza: "Con el cepo cambiario se cayó la oferta
voluntaria de dólares, porque hay incertidumbre sobre lo que va a pasar
en el futuro. ¿Va a haber dólares para pagar esos préstamos? ¿A qué tipo
de cambio?".
La inversión extranjera directa también cayó en el
segundo trimestre del año, cuando sumó, en términos netos, US$ 635
millones, 540 millones menos que un año atrás.
El cepo logró frenar la fuga de capitales, que en el
segundo trimestre fue de apenas US$ 8 millones, frente a los 2663
millones de un año atrás y los 9141 millones de 2011. Pese a esto, el
resultado global entre ingreso y salida de divisas fue negativo.
Una medida ineficaz
Pese al cepo, se deterioró el balance cambiario
- 2711
Millones de dólares Fue el déficit global, entre ingreso y salida de divisas en el segundo trimestre
- 4397
Millones de dólares Fueron los gastos en concepto de turismo, una de las principales vías de salida de dólares del país
- 38%
Menos préstamos Los créditos en
dólares mostraron una fuerte caída frente al segundo trimestre de 2012,
debido a las dudas que el cepo genera sobre su repago
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