Según los analistas, al terminar el año varios sectores tendrán caídas por pérdida de competitividad
Luego de un segundo trimestre con resultados
positivos, motivados principalmente por el buen desempeño del sector
automotor y la baja base de comparación, la industria manufacturera en
su conjunto muestra señales de desaceleración y los analistas anticipan
que al final del año el crecimiento del sector será muy modesto, más aún
considerando que será frente a un período con resultados negativos.
En julio, de acuerdo con las estimaciones de Orlando J.
Ferreres y Asociados (OJF) y de la Fundación de Investigaciones
Económicas Latinoamericanas (FIEL), la industria manufacturera registró
una caída de 0,8% frente al mismo mes del año pasado. En el segundo
trimestre, según ambas consultoras, el sector fabril había crecido.
Para Consultora Ledesma, la industria manufacturera
creció 2,4% en julio; sin embargo, Gabriel Caamaño Gómez, socio gerente
de la firma, destacó que ese resultado implica una desaceleración frente
a los meses anteriores. Incluso el Instituto Nacional de Estadística y
Censos (Indec) reconoció que el crecimiento interanual de julio (2,8%)
fue menor al de los meses previos.
Para Caamaño Gómez, la moderación en el ritmo de
crecimiento de la industria es resultado "de la perceptible
desaceleración experimentada por la producción automotriz y, en el resto
de los bloques industriales con exportaciones muy concentradas en
Brasil, como químicos, metalmecánica, caucho y plásticos, del efecto
negativo de la apreciación real del peso respecto de la moneda de ese
país". En este sentido, el analista resaltó que "desde 2001 la Argentina
no era tan cara respecto de Brasil".
Carolina Schuff, coordinadora de Análisis Sectorial en
abeceb.com, también cree que la apreciación del tipo de cambio bilateral
real puede afectar a la industria local, pero, según ella, ese efecto
no será inmediato. En el corto plazo, en su opinión, tiene más impacto
la evolución del crecimiento y la demanda interna en Brasil.
En este sentido, sin embargo, las previsiones no son
muy alentadoras. El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, acaba
de revisar a la baja sus previsiones de crecimiento para la economía
del país, de 3,5 a 2,5 por ciento. Semanas atrás, Fenabrave, la
asociación de concesionarios de autos de Brasil, recortó las previsiones
de crecimiento de las ventas para el año completo de 2,9 a 1,5 por
ciento.
Schuff, no obstante, espera que la menor demanda de
vehículos en Brasil se vea compensada por una mayor participación de los
autos argentinos en ese mercado y también en el mercado local. Así, el
sector automotor seguiría traccionando a la industria en su conjunto. La
dependencia del crecimiento fabril hacia la producción de autos quedó
reflejada en el último informe de OJF: "La industria automotriz es la
dinamizadora del sector manufacturero este año. De hecho, sin este
componente, las tasas de crecimiento de los últimos meses habrían sido
negativas", dice.
Schuff y Caamaño Gómez mencionaron también otros
sectores que crecieron en julio, como la molienda, gracias al
crecimiento de la cosecha; la siderurgia, por el fin de las paradas
programadas, y la producción de cemento, por el repunte de la
construcción. En todos los casos, sin embargo, la base de comparación
(julio de 2012) es baja.
En este sentido, los analistas señalan que el
crecimiento que la industria alcanzaría en el año completo es, en
realidad, una recuperación luego de la baja registrada en 2012. Incluso
para el Indec la industria se contrajo el año pasado.
Schuff mencionó que del crecimiento industrial de 2,5%
que en abeceb.com proyectan para el año completo 1,2 puntos corresponden
al empuje del sector automotor. En su opinión, otros sectores fabriles,
como textiles, papel y cartón, edición e impresión y refinación de
petróleo, seguramente terminarán el año con resultados negativos, en la
mayoría de los casos por problemas de competitividad.
Para Consultora Ledesma, en tanto, en el año completo
la industria crecerá 2%. "Teníamos la proyección en 2,5 por ciento y ya
la habíamos bajado desde el 3 por ciento original, así que ya es el
segundo ajuste a la baja en lo que va del año", dijo Caamaño Gómez, para
quien la desaceleración de julio "deja en evidencia que será muy
difícil de sostener el ritmo de crecimiento del segundo trimestre
durante los próximos dos trimestres"..
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