Los tambores de guerra pasan factura en los mercados del
crudo. Estados Unidos y Reino Unido preparan una acción militar en Siria
en respuesta al presunto uso de armas químicas por parte del gobierno
de Bashar Al Asad contra población civil. El ataque, que se da por hecho
y que podría ser inminente, y la más que probable desestabilización de
toda la región tras él están presionando al alza los precios del
petróleo.
La producción petrolífera siria no resulta significativa (apenas un 0,5%
del total mundial), por lo que su eventual interrupción no tendría
efectos reales sobre el mercado mundial. Pero los temores a que un
ataque de Siria provoque una escalada de tensión en toda Oriente Medio,
responsable de más de un tercio de la oferta global de crudo, sí que
preocupa a los inversores por los problemas de suministro que podrían
producirse. Todo ello después de unas semanas en que la inestabilidad en
Egipto y el temor a que afectara al paso del crudo por el Canal de Suez
ya venían calentando los mercados.

En este contexto de incertidumbre ante el posible ataque, los futuros
del crudo ya empezaron a dispararse. El barril de crudo Brent, el de
referencia en Europa, llegó a superar ayer los u$s 117, colocándose en
su nivel máximo en seis meses. El barril West Texas (WTI), de referencia
en Estados Unidos, tocó los u$s 112, con lo que vuelve a niveles
desconocidos desde mayo de 2011. No obstante, al cierre de la
negociación su escalada se moderó. El WTI cerró en u$s 110,10, al
reducir su subida al 1%, mientras que el Brent acabó en u$s 116,61.
Oriente Medio representa en torno a un 35% de la oferta mundial, y
problemas en el suministro en caso de escalada del conflicto supondrían
mayores precios, advierten los analistas de Renta 4. En caso de
consolidarse las alzas del crudo, el impacto sería negativo en
crecimiento y la inflación caería menos de lo esperado, sostienen. Y es
que ya hay quien teme que la incipiente recuperación que empezaba a
detectarse en algunas economías europeas podría irse al tarro en un
escenario de petróleo al alza. El impacto del conflicto en los precios
del petróleo dependerá finalmente de la intensidad del mismo (hay quien
apuesta por una simple intervención rápida de castigo contra el régimen
de Al Asad) y de la implicación de otros actores de la región. El peor
de los escenarios sería que una implicación directa de Irán, el mayor
aliado del régimen sirio, derivara en el cierre del estrecho de Ormuz,
la salida del Golfo Pérsico por la que pasan unos 17 millones de
barriles de crudo diarios (20% del comercio global).
La intervención de EE.UU. y sus aliados europeos en Siria podría
impulsar los precios del crudo, según las estimaciones de CMC Markets,
entre 10 y 25 dólares. De momento, la firma de análisis augura que el
Brent podría situarse entre los 119 y los 126 dólares, y el Texas entre
los 114 o 115 dólares. Dado que los efectos de cualquier acción militar
pueden ser prolongados y a veces incontrola
bles, las puertas hacia los 120dólares han quedado abiertas para el
barril Brent, auguran, por su parte, los analistas de la consultora
Energy Aspects.