• Es dinero que transferirá al Gobierno en 2014 para cubrir su déficit.
Es el beneficio que perciben (y persiguen) los gobiernos detrás
de cada devaluación: una transferencia en moneda local del sector
privado que alcanza siempre para mejorar y fortalecer las cuentas del
Estado cuando su supervivencia se pone difícil. En la Argentina, ese
simple movimiento del tipo de cambio, que fue de $ 4,90 a $ 5,70 en lo
que va del año y se aceleró en los últimos meses, le permitirá al
Gobierno contar con $ 50.000 millones adicionales en 2014.
El
dato surge de aplicar la suba del dólar a las reservas y las Letras
intransferibles en moneda extranjera que tiene el organismo oficial,
excluidos los encajes. Y representa solamente lo que ya percibió el
Banco Central en concepto de utilidades por el simple hecho de
devaluar. A fin de año, cuando el dólar se ubique en los $ 6,20, como
prevé el mercado, ese monto habrá llegado a ser de $ 80.000 millones. Y
será una de las grandes ayudas con las que podrá contar el Gobierno
durante 2014 para apuntalar su gasto y cubrir su déficit.
La
cifra no incluye el total de los adelantos transitorios que, en el mismo
año, podrá recibir del organismo oficial con el mismo fin. Y será un
150% superior a la que ya se percibió este año por la devaluación
convalidada en 2012: fueron $ 32.000 millones de los cuales sólo fueron
girados, hasta ahora, $ 11.000 millones como anticipo (el Banco Central
informará este balance en las próximas semanas).
"Hay algo que
llama la atención en la contabilidad que hace el Central: considera
utilidades que son ficticias porque las Letras intransferibles que
contabiliza son papelitos sin cotización de mercado, que no se pueden
transferir", comentó el economista y ex gerente del organismo, Hernán
Lacunza. En la mesa de dinero de un banco creen que el criterio supone
una doble transferencia al Tesoro: la Letra, en sí misma, y la
devaluación de la Letra. "Parece una locura, porque el Gobierno no va a
devolver esos dólares ni a renovar las Letras", dijeron.
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