El dólar logró revalorizarse frente al euro después de que se publicaran una serie de datos macroeconómicos positivos en EE UU, aunque la reacción del billete verde se vio cortada por el retroceso de la confianza del consumidor, cuyo índice elabora la Universidad de Michigan. El yen también recortó posiciones pese al sorprendentemente positivo dato del informe Tankan. La divisa estadounidense se alejó así de sus mínimos de los últimos dos meses en los que cerró la sesión de ayer y donde también se mantenía en las primeras horas de la mañana, cuando fijó su mínimo intradía, en 1,2436 unidades por euro.
Los inversores reaccionaron de forma positiva a la publicación de datos macroeconómicos en EE UU. El gasto en construcción durante el mes de agosto creció un 0,8%, el doble de lo esperado por los analistas, mientras que el índice ISM de actividad manufacturera se desaceleró menos de lo esperado y se situó en 58,5, notablemente por encima de la cota que marca la diferencia entre una economía en expansión y una en contracción.
El dólar logró situarse por debajo de la cota de 1,24 unidades por euro pero no pudo avanzar más allá de 1,2391, sus máximos intradía. Sus avances se vieron limitados por las cifras de confianza del consumidor recogidas por la Universidad de Michigan, que se quedaron en 94,2, datos que reflejan un descenso considerable respecto a las cifras anteriores pese a que las previsiones apostaban por un leve repunte.
No obstante, el clima de optimismo que generaron las cifras anteriormente citadas se unieron al creado por las declaraciones de la gobernadora de la Reserva Federal Susan Bies, en las que manifestaba su convencimiento de que la recuperación de la primera economía ha experimentado un nuevo impulso.
Así, el dólar fue capaz también de subir frente al yen, pese a la mejoría mostrada por el Tankan, que reflejó su mejor resultado de los últimos trece años. No obstante, los inversores fueron prudentes en líneas generales con el yen a la espera de lo que suceda en la próxima cumbre del G-7 en la que el comportamiento del mercado de divisas estará sobre la mesa.
Mientras, la libra esterlina experimentó pérdidas superiores al medio punto porcentual tanto frente al dólar como frente al euro. Los inversores apuestan por que el Reino Unido ya no elevará más los tipos de interés.