• En agosto, la expansión de dinero terminó debajo del 24% anual; un 90% de lo que se inyecta financiará al tesoro
El cepo cambiario limita las herramientas de política
monetaria que tiene a mano el Gobierno para apuntalar la actividad.
Durante agosto, la expansión de la base monetaria se ubicó en un 23,4%
anual, y terminó registrando el menor nivel desde junio de 2010 hasta
hoy.
Un informe de la consultora Elipsis, del economista Eduardo
Levy Yeyati, advirtió ayer que el financiamiento que hace el Banco
Central al Tesoro nacional gana terreno como factor de expansión y
explica ya casi toda la expansión con un 91,7% del total. Y que, como
contrapartida, la desaceleración se encuentra mayormente explicada por
la disminución del aporte del sector externo. "Un año atrás, cuando la
base monetaria se expandía al 40%, el sector externo explicaba el 40,2%
de su crecimiento; hoy en día, en cambio, sólo lo hace en un 18,2%",
agregó el informe.
El otro elemento que pone trabas al ritmo de
emisión monetaria que en otros tiempos lograba mantener el Gobierno es
la menor compra de divisas que hace el BCRA. El cepo cambiario impuesto
desde octubre de 2011 desalienta al sector privado a desprenderse de sus
dólares al precio que se le impone desde el Tesoro. El Banco Central
perdió en agosto u$s 370 millones y se notó visiblemente afectado por el
fracaso del plan del blanqueo de capitales, que sólo captó hasta ahora
el 1,5% de los u$s 4.000 millones previstos en sus inicios.
"Es
importante destacar que la baja compra de divisas se da en un contexto
en el que se registra un retraso anormal en la venta de soja por parte
de los productores agrícolas", destacaron en la consultora de Levy
Yeyati. Según sus estimaciones, el total de ventas de oleaginosas
ascendería a unos 10 millones de toneladas para esta altura del año. Eso
significa que hasta ahora se llevaría vendido tan sólo el 61,8% de la
cosecha total, mientras que el año pasado durante este mismo período esa
proporción había sido del 80%.
"En un contexto de aceleración
de la velocidad del dinero y donde la moderación en la expansión en la
emisión monetaria de parte del Banco Central es dada por un factor
exógeno (derivado de la baja liquidación de la cosecha), es de esperar
que la llegada de dólares sojeros genere desafíos monetarios adicionales
que podrían derivar en mayor emisión monetaria o, en su defecto,
presiones alcistas sobre la tasa de interés", comentó el informe.
Según
se desprende de las últimas cifras oficiales, los bancos privados ya
sufrieron por este fenómeno una caída en sus niveles de liquidez: el
ratio entre la tenencia de Letras y pases y el stock de sus depósitos
cayó del 17% al 12% entre 2011 y 2013 y se encuentra ya en un mínimo de
los últimos años. La menor disponibilidad de pesos para las entidades
tiene efecto indefectiblemente sobre el nivel de tasas de interés de los
créditos. Y eso lo explica el último ajuste que se percibió a partir de
julio en los costos de la mayoría de las líneas de préstamos. En
adelantos en cuenta corriente, en créditos personales y en tarjetas de
crédito la suba fue en julio de entre 100 y 300 puntos básicos.
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