El Banco Central resolvió en las últimas semanas autorizar a una mayor cantidad de compañías a girar sus dividendos al exterior. El cambio de actitud consiste en una flexibilización leve -casi "simbólica"- del cepo que rige desde hace ya casi dos años para las empresas extranjeras que están radicadas en la Argentina, que el organismo pretende mostrar como señal de mejor predisposición al sector productivo, y que podría formar parte de los virajes que se decidieron adoptar tras el revés electoral de agosto pasado.
Según pudo consignar Ámbito Financiero, de acuerdo con autorizaciones que recibieron exportadoras, cerealeras y productoras de commodities durante las últimas semanas, septiembre podría mostrar una salida neta por utilidades y dividendos al exterior de entre u$s 300 y u$s 400 millones. El monto, de confirmarse, duplicará al que venía registrándose cada mes por este mismo concepto. Y que, a este ritmo y según estimaciones del sistema financiero, podría terminar explicando alrededor de u$s 1.000 millones de la caída de reservas que se espera que sufra el BCRA en el segundo semestre.
El giro de dividendos se convirtió en una engorrosa operación para las compañías desde que la AFIP decidió implementar sus novedosas restricciones cambiarias. Cada una que decidió hacerlo, en estos últimos dos años, debió canalizar su solicitud a través de los bancos, y aferrarse a la esperanza de recibir una respuesta del Central que pocas veces resultó favorable.
En los bancos dicen que, todos los días, deben enviar al organismo oficial un listado de los clientes o empresas que necesiten divisas para hacer importaciones, cancelar deuda o realizar giros al exterior dentro del plazo de 10 días.
Desde el organismo dicen haber puesto en marcha una exigua flexibilización que ya se percibió en los últimos números oficiales. Según el informe del mercado cambiario más reciente, el promedio mensual del giro de dividendos, que fue prácticamente inexistente entre octubre de 2011 y noviembre de 2012, se ubicó en los u$s 50 millones en el primer trimestre de este año y en los u$s 100 millones en el segundo trimestre. Para esta segunda mitad del año, el monto podría llegar a los u$s 200 millones mensuales. La fuga de divisas por esta vía es uno de los factores que permiten a los bancos estimar que las reservas caerán a u$s 34.000 millones a fin de año. |