El euro se dejó algo más de un punto porcentual frente al dólar después de que durante la cumbre del grupo de los siete países más industrializados (G-7) quedara de manifiesto que el Banco Central Europeo (BCE) no elevará los tipos de interés en lo que resta del año. Los comentarios positivos sobre la economía estadounidense vertidos desde la Fed animaron al billete verde. El presidente del BCE, Jean Claude Trichet, aseguró durante la cumbre del G-7 que tendría en cuenta el comportamiento alcista de los precios del crudo y su posible repercusión negativa en el crecimiento de las principales economías de la zona euro, lo que supuso un factor más para pensar que el precio oficial del dinero en la eurozona se mantendrá en el 2% en lo que resta del presente ejercicio.
Algunos expertos habían apostado por un ligero repunte de los tipos de interés a finales de año, lo que había llevado al euro a superar la cota de 1,24 dólares. Sin embargo, las palabras de Trichet parecen confirmar la teoría contraria, la defendida, por otra parte, por la mayoría de los analistas.
El dólar también se revalorizó frente al euro por los comentarios positivos sobre la primera economía mundial que llegaron desde la Reserva Federal. El presidente de la Fed de Philadelphia, Anthony Santomero, señaló que las previsiones del organismo emisor apuntan a que el crecimiento seguirá siendo sostenido con un recorte progresivo del crecimiento de la inflación.
Estas palabras se unen a las pronunciadas por la gobernadora de la Reserva Federal, Susan Bies, quien la semana pasada aseguró que la recuperación de la primera economía mundial había cobrado un nuevo impulso. El euro perdió rápidamente la referencia de 1,24 dólares y se situaba, cerca del cierre de las principales plazas de la eurozona, por debajo de 1,23, en torno a 1,2275 dólares.
El dólar también avanzó terreno frente al yen, que volvió a situarse por encima de 111 unidades por cada billete verde. La divisa nipona había experimentado un notable impulso a finales de la pasada semana, cuando se publicó el informe Tankan de confianza empresarial en Japón, que mostró su mejor cara de los últimos 13 años.