Escasos movimientos en el mercado de divisas, en el que el dólar logró mantenerse en las cotas registradas ayer frente al euro, pese a que las cifras de actividad no manufacturera en EE UU descendieron algo más de lo previsto en septiembre. Los inversores aguardaban las palabras del presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, que podría confirmar su mensaje de las pasadas semanas, en torno a la reactivación de la recuperación económica. El euro logró situarse por encima de la cota de 1,23 dólares durante la sesión pero perdió esta referencia después de que los datos correspondientes al sector servicios reflejaran el menor incremento en este ámbito de los últimos 12 meses, factor que vuelve a poner de manifiesto el pausado ritmo de recuperación de las principales economías de la eurozona.
Además, el informe trimestral de la Comisión Europea señaló que la evolución de la economía europea queda condicionada por el comportamiento de los precios del petróleo, que en la sesión de hoy volvía a registrar nuevos máximos históricos. Incluso, el Ejecutivo comunitario se plantea reducir sus previsiones de crecimiento por este aspecto, lo que constituye un indicador más para pensar que el Banco Central Europeo (BCE) no elevará los tipos de interés en los próximos meses.
No obstante, el dólar no fue capaz de aprovechar la debilidad de la divisa europea, ya que el índice ISM no manufacturero correspondiente al mes de septiembre descendió hasta 56,7 desde la cota de 58,2 registrada en agosto. La cifra se situó algo por debajo de los pronósticos de los expertos, que apostaban por 57. Aun así, el indicador continúa muy por encima del límite de 50, reflejo de que la primera economía mundial se encuentra en fase expansiva.
Tras alcanzar un mínimo intradía de 1,2325 unidades por euro, el dólar tomó algo de aire y se situó en la barrera de 1,23 unidades por euro. El dólar apenas mostró avances significativos frente al resto de las principales divisas internacionales mientras el euro recuperaba posiciones levemente frente a la libra, en vísperas de una reunión del BCE en la que no se prevén cambios para el precio oficial del dinero en la eurozona.