Por Javier Blanco - La recomendación que el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) hizo a sus asociados de pedir la inconstitucionalidad de ocho artículos de la nueva ley de mercado de capitales "para ponerse a cubierto de eventuales excesos" parece haber calado fuerte en las instituciones del mercado que, hasta aquí, no habían manifestado su postura frente a esta iniciativa. La directiva del Mercado de Valores (Merval) analizaba anoche presentar ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) un pedido de postergación de los plazos de aplicación de la nueva ley en un intento por dejar abierta la posibilidad de consensuar con el regulador "algunos cambios en la reglamentación" tras tomar nota de los efectos nocivos que tendrían sobre los agentes bursátiles. "Vamos a explorar esa vía. Esperamos que sirva", concedió un directivo. La referencia a la "vía" no fue casual. El Merval ya le encargó al estudio Cassagne un análisis exhaustivo de las más de 700 páginas de la reglamentación para evaluar si, así y todo, no corresponde poner en marcha además una acción en ámbito judicial en procura de defender los "derechos de los asociados" a ese mercado. Un camino similar no descartan transitar las autoridades de la Bolsa de Comercio, según pudo determinar LA NACION tras varias consultas. La reacción es consecuencia de una reunión informativa sobre la reglamentación de la nueva ley desarrollada el pasado lunes por la noche en el octavo piso del Merval. Allí los agentes más chicos del mercado acusaron a los más grandes de "haberlos entregado" al haber tomado parte de las reuniones en que se discutió la letra chica de la ley. Y reclamaron a viva voz un cambio de actitud. Esto, "sumado al cambio en el escenario político que perciben y las señales de independencia que emitió en los últimos meses el Poder Judicial, generó las condiciones para que la cúpula del Merval asuma la rebelión como propia", explicaron en el sector. La ley prevé que, antes de fin de año, los mercados con autorización para funcionar deberán hacer oferta pública de sus acciones. Y fija requisitos patrimoniales mínimos para las distintas categorías de agente con un cronograma de adecuación, resistido por quienes con la desaparición próxima del Merval deben asumir fuertes pérdidas patrimoniales.. |