El mercado cambiario sigue en plena ebullición. El euro y el yen continúan presionando con fuerza al dólar, mientras los mercados de capitales se mueven al compás que dictan las divisas. El yen se ha colocado por debajo de 110 unidades por dólar, nuevo máximo de los últimos tres años, entre rumores de intervención del Banco de Japón. Por su lado, el euro se situaba por encima de 1,18 dólares y tiene sus máximos históricos a la vista.
El yen se pagaba durante la sesión asiática en el entorno de 109,60 unidades por dólar, después de haber perdido la cota de los 110 en la operativa estadounidense anoche. Una vez se situó por debajo de 109,50 yenes, la divisa nipona se apreció con claridad y en breve tiempo hasta 109,85 unidades, lo que desató los rumores no confirmados de una intervención por parte del Banco de Japón.
Las ventas de yenes, sin embargo, fueron poco intensas y muy repartidas, por lo que no lograron el efecto deseado oficiosamente de colocar al yen por encima de las 110 unidades. Un operador español comentaba que si el organismo central sigue interviniendo en el mercado, lo está haciendo con poco músculo, ya que antes con cada salida al mercado del Banco de Japón el yen se depreciaba durante un día al menos, mientras que hoy el efecto de la intervención ha fallado tanto en el objetivo como en la duración. De esta manera, tras la apertura de Wall Street, el yen volvía a rondar las 109,50 unidades.
l euro sigue firme, para disgusto de los inversores en renta variable europea. Hoy, nada más abrir las salas de contratación de la eurozona, la moneda del Banco Central Europeo (BCE) superaba la cota de los 1,18 dólares, la más alta desde junio y ronda ya sus máximos históricos de mayo, cuando rozó los 1,20 dólares. Desde Ibersecurities Banco Sabadell destacan que la fortaleza del euro arrastra a la baja a las bolsas europeas, pese a que el pasado viernes los datos de paro de EE UU dieron un respiro a la divisa norteamericana. Sin embargo, los analistas de Inversis Banco comentan que el BCE podría retocar a la baja sus tipos de interés si el euro sigue apreciándose a medio plazo, aunque por el momento apuestan por la estabilidad. Esta circunstancia sería un respiro para las acciones y podría frenar el avance de su divisa.
Los únicos datos de referencia conocidos hoy han sido los inventarios de empresa en EEUU, que han descendido un 0,2% en agosto, frente el 0,1% al alza esperado. Este indicador es una buena señal, ya que el dato ha descendido por el repunte de los pedidos de maquinaria. Además, el endeudamiento de las familias aumentó una vez más en el mismo mes, de acuerdo con los datos de la Reserva Federal, por lo que mañana las peticiones semanales de desempleo podría sorprender agradablemente. Los inversores esperan dicho dato con expectación, para comprobar si EE UU sigue creando empleo. |