La cotización del euro volvió a resentirse de las señales de debilidad que refleja la recuperación de Alemania, la principal economía del Viejo Continente. El descenso en los pedidos a fábrica registrado en el país germano llevó a la divisa única a sus mínimos de la última semana frente al billete verde, por debajo de 1,2270 dólares. El dólar también recuperó posiciones frente al yen, un día más condicionado por el incremento de los precios del crudo. Los pedidos a fábrica en Alemania descendieron un 1,5% en septiembre, una cifra que se situó muy por encima de las previsiones de los expertos. Estos datos ponen de manifiesto, una vez más, que el ritmo de recuperación de la primera economía europea es aún demasiado lento para contar con una subida de los tipos de interés en los próximos meses.
De hecho, en vísperas de una nueva reunión del Banco Central Europeo (BCE) los analistas no esperan ningún tipo de cambio en la política económica de la zona euro. Los analistas estiman que la cotización del euro frente al dólar se puede resentir de forma destacada después de que la Reserva Federal haya elevado los tipos de interés en EE UU hasta situarlos en el 1,75%, a tan sólo 25 puntos básicos del precio oficial de la eurozona.
Mientras, el incremento de los inventarios de petróleo y gasolina en EE UU, aunque fue menor de lo esperado, supuso un cierto respiro para el billete verde, presionado por los incrementos en el precio del crudo, que alcanzaron sus máximos históricos en la jornada de ayer.
No obstante, el euro logró recuperar algo de terreno hasta volver a situarse por encima de la cota de 1,23 dólares, con la que llegó al cierre de la sesión en las principales plazas de la eurozona.
Mientras, el yen continúa ofreciendo síntomas de debilidad. La divisa nipona es una de las más presionadas por el incremento de los precios del petróleo, ya que Japón se encuentra entre los grandes consumidores mundial e importa casi todo el petróleo que consume. En su cambio frente al dólar, el yen continúa claramente por encima de la barrera de 111 unidades. La libra esterlina apenas registró movimientos significativos en la sesión.