A falta de un ancla cambiaria para la inflación, la pérdida de reservas está funcionando como un factor de contención, al menos en lo que a crecimiento de la base monetaria respecta. Las fuertes ventas que debió hacer el Banco Central el mes pasado para ralentar el deslizamiento del dólar hicieron que sus intervenciones en el mercado cambiario retiraran más pesos de la plaza que sus esterilizaciones a través de Lebac. Ayer, emitió $ 1.391 millones vía Lebac y vendió u$s 40 millones para contener al dólar mayorista, que llegó a $ 5,80.
Hasta el 20 de septiembre, último dato oficial disponible, las ventas que hizo la entidad conducida por Mercedes Marcó del Pont durante el mes pasado contrajeron la base monetaria en u$s 3.600 millones, mientras que las colocaciones de Lebac retiraron $ 3.300 millones en el mismo plazo.
Una estimación lineal permite calcular que el mes que pasó cerró con un empate técnico entre los dos conceptos: las ventas de reservas en el mercado cambiario habrían absorbido $ 4.100 millones, mientras que la esterilización por la vía de Lebac estaría en unos $ 4.070 millones.
Así, se completarían dos meses consecutivos de esterilización más venta de divisas: en agosto, se retiraron $ 2.892 millones por Lebac y $ 1.932 millones por venta de divisas.
Pero más allá de los números precisos, la rareza que llamó la atención de los analistas es que las fuertes ventas de divisas y un nivel más que respetable de esterilización monetaria convivan en el mismo período.
Tradicionalmente, cuando el BCRA se ve obligado a vender reservas para contener la escapada del dólar, las colocaciones de Lebac se estancan o retroceden, comentó Hernán Lacunza, ex BCRA y titular de Empiria Consultores. Lo raro, si querés, es que coincida el efecto contractivo de las dos, agregó.
En toda la era kirchnerista, nunca los dos rubros mostraron retrocesos por encima de los $ 1.000 millones al mismo tiempo. Hasta ahora.
Lejos de ser interpretado como una decisión de política monetaria, la coincidencia es vista como un fenómeno interesante por parte de los analistas. Porque si bien la emisión monetaria no se detiene ($ 4.041 millones en 20 días de septiembre, $ 3.064 millones en agosto), la expansión del circulante se desacelera en forma notoria.
Según las últimas cifras de Econométrica, la base monetaria desacelera al 26,3% en septiembre, tras crecer al 27,7% en agosto y luego de expandirse casi 40% en 2012.
Honestamente, no creo que estemos viendo una mayor prudencia monetaria, dijo el economista Federico Muñoz. Para hablar de una estrategia, tendríamos que ver un aumento en la tasa de las Lebac. Creo que éste es un efecto positivo y de corto plazo del mal resultado cambiario, porque a lo sumo esta moderación es sólo la antesala de un salto grande en la emisión monetaria para fin de año, agregó.
En diciembre se concentra la mayor parte de la expansión monetaria de cada año. El año pasado fueron $ 38.700 millones los que salieron al mercado en ese mes, casi la mitad de los $ 84.000 millones que creció la base monetaria en todo el año.
Estamos estimando que si hubiera esterilizado al mismo ritmo que el año pasado un tercio de lo que emitió para comprar dólares, todos los agregados monetarios estarían creciendo 5 puntos porcentuales más. Esto es claramente una decisión de política, es la decisión de llegar a la peor parte del año desde un escalón más abajo, dijo un analista que prefirió no ser identificado.
En mi opinión, no es más que un accidente. Es resultado por un lado de la venta divisas a lo largo del año ya debe estar dando venta neta y por el otro de una combinación de políticas que hacen cada vez más caro tener efectivo ocioso para los bancos, atrayendo interés por las Lebac, disintió Lacunza.

