Por Javier Blanco - El Banco Central (BCRA) va camino a convertirse en una pieza de estudio para quienes busquen casos de contabilidad creativa: sus balances registran cada vez más ganancias, aunque su resultado operativo es cada vez más deficitario. Esto le permitió acentuar en los últimos años su rol de prestamista del Tesoro nacional, aunque a un costo patrimonial que deja cada vez más expuestos a sorpresas desagradables a quienes tienen pesos. El balance 2012, hecho público anteanoche (nueve meses después de haber concluido ese ejercicio), entrega pruebas concluyentes al respecto: declara utilidades 4,2 veces superiores a las de un año antes, pese a que su resultado operativo no deja de hundirse en la zona roja. "Creo que la noción de «vaciamiento» es bastante atinada para describir la situación del BCRA en las actuales circunstancias", juzgó el consultor Federico Muñoz tras revisar los números. "Han logrado la genialidad de que hasta un balance auditado sea un «relato». Es una pieza surrealista más del kirchnerismo: se fuman en «pipa» al Central, pero como devalúan cada vez más rápido anotan cada vez más ganancias ficticias que monetizan", sostuvo por su parte José Luis Espert. Ambos economistas aluden a los números que develó el ejercicio, en el que se reportan ganancias por $ 32.200 millones (vs. $ 7720 millones de un año antes), resultantes íntegramente de la mayor depreciación que el tipo de cambio oficial mostró respecto del año previo (7,5% vs. 16%) y del efecto de esta variable sobre la creciente cantidad de títulos públicos que se acumulan en el activo del banco y se anotan a valor nominal 100, pese a que buena parte de ellos no tienen precios de mercado. "La devaluación infla artificialmente los activos en dólares al medirlos en pesos. Por ese recurso el BCRA se anotó ganancias por $ 44.000 millones en 2012", advierte Gastón Rossi, de la consultora LCG. Ese recurso tiene, además, ribetes paradojales. "La mitad de esas ganancias contables, es decir, unos $ 22.400 millones, provienen de las diferencias netas de cotización de títulos que en realidad no cotizan, como son las letras intransferibles que le colocaron a la entidad cada vez que le sacaron reservas para pagar deuda", apunta Muñoz. El resultado "verdadero" del ejercicio 2012, entendido como el que surge de la diferencia entre los ingresos (los intereses que cobra por los títulos que tiene en cartera por los pases dados a bancos o por la inversión de las reservas) y los egresos (esencialmente, las tasas de interés que paga por las letras que coloca para regular la oferta de dinero, como las Lebac, más las comisiones y otros gastos) fue deficitario en $ 11.800 millones y no deja de crecer. Las ganancias contables le sirven al BCRA para aumentar su auxilio al Tesoro con emisión monetaria, sin límite alguno. Las utilidades, sencillamente, se emiten como nuevos pesos y se transfieren al Tesoro sin límite. No ocurre lo mismo con los adelantos transitorios, que figuran como préstamos con un límite fijado en la Carta Orgánica. El método será exprimido durante 2014, según ya adelantó el Gobierno; en el proyecto de presupuesto prevé "rentas de la propiedad" por unos $ 88.500 millones. Con una devaluación oficial que va camino a ubicarse en el 25% anual y una pizca de creatividad contable, todo es posible.. |