El dólar blue gana 40% en el año, pero casi no avanzó durante todo septiembre y se mantiene tranquilo en los primeros días de octubre. En el Gobierno sostienen que el Banco Central y la ANSeS lo mantienen bajo con ventas de bonos que abortan subas de su cotización hermana, el contado con liquidación, pero analistas afirman que la desaceleración de la emisión monetaria, la suba de las tasas y la continuidad del estímulo monetario en los Estados Unidos explican mucho mejor la calma momentánea del paralelo.
El blue se negociaba ayer en torno a los $ 9,60, mismo precio de referencia del día anterior y apenas 10 centavos por encima del valor al que cerró agosto.
Si bien diez centavos de diferencia parecen mucho, para la volatilidad habitual de un mercado ilegal el avance es más bien menor y, al cierre de septiembre, era de sólo 5 centavos por encima del inicio de mes. El blue subió apenas 0,5% durante el mes pasado, de un total de 40% que avanzó en el año.
Hay factores estacionales que influyen, por ejemplo en diciembre la emisión monetaria es enorme y tiende a empujarlo al alza. Pero más allá de eso, la estabilidad del blue tiene que ver con el cambio de política monetaria: la suba de tasas y la menor emisión en general, dijo Luciano Cohan, economista de Elypsis.
El ritmo de expansión monetaria que permite Mercedes Marcó del Pont este año está casi 15 puntos porcentuales debajo del que mostraba el año pasado. Los datos actualizados al 20 de septiembre marcan un aumento del circulante del 26,5% interanual, desde el 39,9% interanual que marcó en diciembre del año pasado. A septiembre de 2012 la expansión interanual rozaba el 38%.
El ralentamiento de la emisión se debe, en parte, a los $ 14.000 millones esterilizados vía Lebac sin los que, según el Estudio Broda, los agregados monetarios estarían creciendo a un ritmo 5 puntos porcentuales por encima del actual.
Pero más que un repentino ataque de prudencia monetaria (la asistencia del BCRA al Tesoro crece 87% en el año) la casi nula compra de divisas que explica solo el 10,3% de la nueva emisión es lo que está detrás de la moderación.
Además, la menor liquidez en el mercado ha resultado en una considerable suba de tasas, que están 300 puntos básicos por encima de su nivel de abril y ya se acomodaron por encima del 18% para los depósitos a 30 días de más de $ 1 millón.
Este nivel de expansión monetaria prácticamente empata la inflación, es decir, sostiene la cantidad de dinero en términos reales y ayuda, dijo Belisario Alvarez de Toledo, economista de ACM.
En mesas de operaciones oficiales agregan otro factor a la baja del blue. Desde hace menos de un mes, el Banco Central se ha sumado a la ANSeS en la estrategia de vender bonos en dólares de sus carteras para bajar sus precios en pesos y frenar así al dólar contado con liquidación (que surge del ratio precio en pesos/precio en dólares de cada bono). Esa referencia, sostienen, tiene más chances de encausar al blue que la represión del mercado paralelo, que sólo dispara al precio.
Ayer, por ejemplo, el liqui promedio en bonos se mantuvo sin cambios en $ 9,25, según operadores, por ventas de Bonar X hechas por entidades públicas.
No hay que olvidar que el precio en dólares de los bonos ganó 4% en septiembre gracias a que la Fed anunció la continuidad del estímulo monetario. Eso mantuvo a raya el diferencial con el precio en pesos de esos bonos, agregó Álvarez de Toledo.
Con todo, el futuro inmediato del blue tiene desafíos cercanos. El precio paralelo suele ser muy afectado por la incertidumbre y las incógnitas que dejen las elecciones del 27 de octubre difícilmente lo muevan a la baja.

