EUROPA PRETENDÍA QUE SE DESALIENTE VENTAS DE MANUFACTURAS El flamante secretario de Relaciones Económicas, Alfredo Chiaradía, aseguró que la Unión Europea prefiere que la Argentina no agregue valor a sus productos. El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que ambos bloques pretendían sellar el próximo 31 de octubre, no sólo no se firmará ese día sino que nunca conformó a la Argentina, entre otras cosas porque no cambiaba el esquema exportador de los próximos 30 años.
Según el flamante secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía –quien aclaró que las negociaciones continuarán–, la UE pidió, entre otras cosas, trato nacional total para las empresas instaladas en el Mercosur y protección para respetar los nombres de origen. Además, trascendió que Europa sugirió un arreglo que la Argentina y Brasil consideraron inaceptable: conceder terreno en el sector agrícola, siempre y cuando el Mercosur se comprometiera a suavizar la propuesta de la apertura de ese capítulo en la OMC.
Respecto de este último punto, Chiaradía –que no lo desmintió– consideró que el Mercosur busca una negociación franca en todos los frentes. "No podemos pedir la apertura de un capítulo determinado a un bloque y luego pedir algo diferente en otra negociación", explicó ayer el funcionario en una mini-rueda de prensa en la Cancillería. También reconoció que la UE presionó para que la Argentina iguale el cobro de retenciones a las exportaciones. "Tal pedido demuestra que el interés europeo es que no le agreguemos valor a nuestros productos", dijo.
El trato nacional, que implica la igualdad de condiciones para invertir y prestar servicios a las empresas de los dos bloques, es un antiguo pedido de la UE. El verdadero interés está centrado en Brasil. El imponente sistema financiero brasileño con depósitos por u$s 290 mil millones –el triple de la deuda pública Argentina en default– es un imán para los bancos europeos, que pretenden no tener restricciones para abrir sucursales en ese país.
En cuanto a los nombres de origen, la UE desea dos tipos de protección. Por un lado, que no se pueda utilizar el nombre del producto si este corresponde a una región que lo determina, y en segundo orden, que también quede prohibido, la posibilidad de inscribir en las etiquetas algún tipo de referencia a la región que da origen al nombre. Tal situación podría afectar no sólo a los vinos, sino a los lácteos argentinos, rubros donde el país es altamente competitivo.
Por otro lado, el Mercosur pidió una mayor liberación del mercado de carnes. "Queremos 315 mil toneladas y la oferta es por 60 mil", detalló Chiaradía, al tiempo que consideró a las cuotas de mercado como un sistema horrendo.
Propiedad Intelectual
La Argentina y Brasil propusieron el viernes pasado en la Asamblea Anual de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), en Ginebra, una agenda para integrar a los países en vías de desarrollo. "La idea es que si existe una epidemia o crisis sanitaria se suspenda el pago de patentes", ejemplificó Chiaradía. |