Pero no es igual para todos: Moreno es el encargado de autorizar en persona importaciones de u$s 30.000 para arriba. Como este procedimiento aparece virtualmente suspendido, en las últimas semanas, se ha procreado una casta de empresarios especialistas en generar DJAI que llegan hasta los u$s 29.900. Si una importación es de u$s 90.000, entonces hacen 3 DJAI y las presentan por separado. Dicen que de esa forma, y como son los propios gestores los que deben autorizarlas, los permisos se obtienen más rápido o, acaso, sencillamente, en algún momento las autorizan.
No obstante el diálogo se mantiene fluido en otros aspectos. Ahora el secretario prepara un viaje a Rusia para fin de año. Será la tercera parte de las misiones comerciales realizadas a Angola y Vietnam y, acaso, el primer mercado que realmente ha generado interés en el empresariado, quienes ya se anotan para la misión. Hasta ahora, muchos de ellos se veían en la obligación del presentismo, sólo para que el secretario no les tomara idea y autorizara las DJAI. Pero ahora, con Rusia como destino comercial, y las DJAI frenadas, la inquietud ha invadido los despachos de los empresarios. La Argentina está a punto de lograr la apertura del mercado ruso a sus exportaciones de carne enfriada de alta calidad, a un valor cercano al que se obtiene por la Cuota Hilton. El acuerdo se vaticina desde hace poco menos de un año, pero esta vez, el Ministerio de Agricultura que comanda Norberto Yauhar, dijo que el acuerdo se cerrará en un mes.
Dame expo, te doy impo
Entre los empresarios, subsiste también una tribu que acumula desesperanza, pero que, nobleza obliga, tuvieron su primavera a comienzos de septiembre. Se trata de hombres de negocios que tienen algo en su haber común: cumplieron al pie de la letra lo que el funcionario les pidió, y que se encontraban sin respuesta frente a un escenario que no por sabido podía ser anticipado: el de la falta de dólares... incluso para ellos. Han transcurrido numerosos meses ya desde que Moreno aplicara una lex non scripta pero sí muy difundida: el que quiera dólares para importar, debe exportar por la misma cantidad de dólares. Esta lex ha generado casos curiosos: por un lado, existen ejecutivos que han rastreado y comprado certificados de exportación para justificar sus pedidos de importaciones. Por otro lado, hay quienes se han tomado el trabajo de poner en marcha el proyecto exportador. Hugo Pulenta, importador de la marca Porsche y bodeguero, debió multiplicar al menos por cinco sus exportaciones de vinos de alta gama para que le permitan ingresar vehículos que estaban frenados en la Aduana; Adidas también se sumó al grupo de empresas y exporta muebles; Hyundai ingresó al negocio del maní y el aceite de oliva, Alfa Romeo biodiésel, y KIA, con la exportación de películas químicas para envases de cartón, es otro de los ejemplos. Ford, Chery, Caterpillar, PSA Peugeot Citröen, Mercedez Benz, Volkswagen, General Motors y decenas de empresas más son miembros del club con la misma suerte. Si bien Moreno habilitó una parte de los pedidos de importación (aproximadamente un 20% de lo acumulado en seis meses) hay quienes señalan que nuevamente permanece cerrada la ventanilla. Es cierto que en septiembre el Gobierno liberó más autorizaciones para ingresar bienes del mercado brasileño. El cepo había resentido el nivel de actividad en el país vecino y afectado el ritmo de trabajo de la industria local. Los efectos nocivos se sintieron así en ambos lados de la frontera. Con la devaluación de real como ayuda extra, la balanza bilateral había registrado un aumento de 29,4% en las importaciones y una caída de 12,2% en las exportaciones. La mayoría de las compras fueron autos y piezas, tractores, aceites combustibles, acero laminado y polímeros de plástico.
Lo que nos perjudica es lo discrecional del asunto, que no sabemos cuándo podemos trabajar y cuándo nos tendrán esperando. El coctel es explosivo si se suman las retenciones a las exportaciones y la demora en los reintegros y el IVA por las ventas al exterior de bienes de capital, señala un empresario.
El último de los temas en agenda es sin duda el propio blanqueo. Habiendo obtenido el visto bueno presidencial, ahora Moreno parece obligado a ofrecer resultados. Además del proyecto para reflotar el bono fiscal del 14% que beneficia a los productores de bienes de capital del país, los esfuerzos de Moreno estarán puestos en traer dólares declarados. Incluso el Banco Central trabaja en un conjunto de medidas que irá en este sentido: buscarán asegurar un mercado secundario (para que las empresas puedan vender el bono contra pesos) a un tipo de cambio cercano al blue, y el levantamiento del encaje a los capitales del 30%.
No es casualidad que el Grupo Bridas anunció que traerá u$s 500 millones para suscribir el título: pidió a cambio varias condiciones. Las cerealeras van por lo mismo.

