El euro logró recuperar el terreno que había perdido frente al dólar a primera hora de la sesión después de que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, asegurara que el organismo emisor seguirá vigilante con la inflación y que la recuperación de la economía de la eurozona sigue su curso, lo que podría acercar algo más una subida de los tipos de interés. A primera hora, la divisa europea volvía a perder de vista la referencia de 1,23 dólares. El billete verde avanzó con firmeza gracias a los buenos augurios existentes acerca de los datos de creación de empleo correspondientes al mes de septiembre, que se conocerán mañana. Las previsiones apuntan a unos guarismos en torno a 150.000 nuevos puestos de trabajo.
El dólar marcó unos máximos intradía en 1,2273 unidades por dólar para después comenzar a perder terreno de forma sostenida. Ni siquiera las cifras de peticiones semanales de subsidios de desempleo impidieron los avances de la moneda única, pese a que el paro semanal descendió contra el pronósticos de los analistas, que esperaban un leve repunte.
El mensaje de Trichet, después de que el BCE decidiera mantener sin cambios los tipos de interés en la eurozona, impulsó al euro. El presidente del organismo emisor arrojó algo de esperanza sobre la recuperación de las principales economías de la zona euro, aunque insistió en sus advertencias de que las subidas de los precios del petróleo podrían “enfriar” el crecimiento económico en el Viejo Continente.
Además, Trichet aseguró que el BCE seguirá vigilante al comportamiento de la inflación, lo que abriría una puerta a una subida de los tipos de interés, sobre todo si la subida de los precios del petróleo comienza a repercutir en el IPC de la zona euro. De esta forma, cerca del cierre de la sesión el euro se situaba en el entorno de 1,2290 dólares, es decir, muy próximo a las cotas registradas en la sesión de ayer.
El yen fue la divisa que mostró un mejor comportamiento, con avances frente al euro y el dólar, después de que las cifras del índice de indicadores resultara mejor de lo previsto por los expertos. De este modo, el yen esquivó los descensos de las últimas sesiones, provocados especialmente por la subida de los precios del crudo y su posible repercusión sobre la economía japonesa, una de las principales consumidoras de crudo.
La libra esterlina apenas sufrió cambios en sus cruces, toda vez que el mantenimiento de los tipos de interés por parte del Banco de Inglaterra estaba descontada por los inversores.