La necesidad de los bancos de responder al drenaje de los pesos que mantienen en las cuentas a la vista los obliga ahora a buscar alternativas más costosas que prometen encarecer los créditos en los próximos meses. Dentro de los propios bancos reconocen que las tasas de interés deberán seguir su trayecto ascendente porque en este contexto preelectoral deben afrontar retornos crecientes para tentar a los ahorristas.
La tasa Badlar, que sirve de referencia al sistema financiero y rige para los depósitos mayores al millón de pesos, ya trepó 500 puntos básicos desde principios de año. Pero, así y todo, su suba no fue trasladada todavía completamente a los costos de sus créditos. "El encarecimiento del fondeo de los bancos se ha trasladado sólo parcialmente a las tasas de interés cobradas por los préstamos, lo cual anticipa un futuro encarecimiento de las financiaciones", advirtió el Banco Ciudad en un informe difundido a la prensa.
Las principales entidades privadas del sistema ya decidieron acomodar las tasas nominales de sus créditos a partir de mitad de julio pasado, hasta unos 400 puntos básicos, luego de que el Central dispusiera prohibiciones sobre los cargos adicionales que cobran a sus clientes.
Según las cifras que da el BCRA, el mayor ajuste promedio acumulado en los últimos doce meses se percibe en los adelantos en cuenta corriente, en los que fue de unos 260 puntos básicos, porque siguen de cerca la evolución de la tasa Badlar. En los documentos a sola firma (que no forman parte de los montos obligatorios que establece prestar el Gobierno a tasa fija del 15% anual), la suba fue de 230 pb; y en personales, el ajuste fue de 155 puntos básicos. "Por el momento, los bancos están amortiguando la pérdida de rentabilidad que produce el incremento en el costo de fondeo a través de un mayor volumen del negocio. No obstante, el traslado a las tasas activas necesariamente irá cobrando fuerza", completaron en el Ciudad. |