CREEN QUE EL CANJE SERÁ EXITOSO Y SU BENEFICIO SE VERÁ EN 2005 Aseguran que el Gobierno debería tomar medidas para que la entrada de capitales no genere atraso cambiario y por ende pérdida de competitividad. Hay que remontarse a fines de 2001 para registrar tanta coincidencia entre los empresarios argentinos. En aquella época todos decían que una vez instalado el corralito, el sistema financiero tardaría mucho tiempo en recuperarse. Ahora, todos afirman que la reestructuración de la deuda en default está próxima y que la Argentina recibirá un aluvión de inversiones en 2005.
Sin embargo, las predicciones de grandes inversiones no son recibidas en todos los casos con una amplia sonrisa. La mayoría de los industriales, por ejemplo, piensa que el Gobierno deberá tomar medidas para que la llegada de flujos de capitales no termine apreciando el tipo de cambio, y por ende, generando la pérdida de competitividad que se ganó con la devaluación.
"La información que manejamos indica que el acuerdo con los acreedores está al caer. Quizá recibamos el 2005 con el pacto cerrado", dijo un influyente empresario del rubro alimentos.
Según Luis Betnaza, director del Grupo Techint, arreglar la deuda sin dudas atraerá inversiones. "Luego hay que sincerar todas las tarifas que están ligadas a la inversión en el sistema, porque de lo contrario vamos a tener problemas de abastecimiento y eso es un problema más grave que el aumento de la luz o el gas", afirmó Betnaza.
El presidente de Adefa, Cristiano Rattazzi, dijo que la Argentina volverá a ser pronto atractiva para los inversores.
En la Unión Industrial también dicen que la renegociación de la deuda está encaminada. Uno de los máximos referentes de la central fabril explicó que es una condición necesaria que traerá grandes inversiones en 2005, aunque también asegura que hay cuidar que la avalancha de capitales que puede provocar el arreglo con acreedores no presione a la suba al peso y provoque atraso cambiario.
El miedo de los empresarios radica en que la gran liquidez del capital mundial, producto entre otras cosas, de que el mercado accionario de Estados Unidos, luego de la quiebra de Enron no es tan atrayente, pueda volcarse en buena medida a la Argentina. Si esto ocurre, dicen, el Gobierno debería instrumentar mecanismos para diferenciar el capital productivo del capital financiero. "La Argentina necesita capital de riesgo para generar dólares. Además lo interesante es que se genere un clima de negocios que permita que para los argentinos no exista un destino mejor que invertir en su propio país", explicó el ex titular de la Unión Industrial, José Ignacio de Mendiguren, y aclaró que el acuerdo con los acreedores tiene grandes posibilidades de cerrarse en diciembre próximo.
Aldo Karagozian, titular de ProTejer, la fundación que agrupa a toda la cadena textil, aseguró que un acuerdo por la deuda sin dudas generará un mejor clima de inversiones. "Hoy las inversiones las generan las pymes", explicó.
El presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Carlos de la Vega, dijo que toda la información coincide en que el acuerdo con los acreedores está próximo. "Será una señal positiva, pero además hay que avanzar en la normalización del sistema financiero para que vuelva el crédito", pidió.
Por su parte, Manfredo Arheit, presidente de Adimra, la entidad que concentra a las industrias metalúrgicas, advirtió que "si la reestructuración se consigue con una importante quita y tasas muy bajas, el escenario es optimista, de lo contrario habrá que volver a reestructurar en el mediano plazo". |