Si bien aún resta sortear el impacto del resultado electoral de las próximas legislativas y el ciclo estacional de fin de año, las acciones se han destacado este año como una de las mejores apuestas. Sin duda han sido elegidas por los inversores para refugiarse de los distintos eventos que elevaron la incertidumbre y el devenir del dólar informal. Pero en aras de buscar protección fueron los ADR de acciones argentinas quizás los que mejor sintonizaron las expectativas y deseos de los inversores. Claro que esta alternativa de inversión también ha servido para arbitrar los escollos del cepo cambiario vía el contado con liquidación y otras operaciones.
Es así que en lo que va del año, salvo la impresionante performance del papel de Edenor que parece reflejar una historia particular, los ADR (american depositary receipt) criollos ganan en promedio un 68% lo que implica mantenerse bien por delante del dólar informal que acumula una suba del 47%.
Se trata de instrumentos financieros que representan el depósito en un banco de los EE.UU. de acciones de compañías constituidas en el extranjero. De esta manera las empresas más representativas de la Bolsa local como por ejemplo YPF, Tenaris o Galicia pueden negociar sus títulos en Wall Street, a la par que las compañías norteamericanas.
Bajo este contexto y más allá de la suba del 245% de Edenor, los principales ADR negociados marcan ganancias ya del 95% como el caso de Pampa Energía, un escalón abajo con cerca de un 80% se destacan Banco Macro, Banco Francés y Telecom. Detrás Grupo Galicia e IRSA con más del 70% y luego con subas de entre un 60% y el 30% TGS, YPF y Alto Palermo.
No cabe duda que las expectativas generadas por las próximas elecciones legislativas, sobre todo tras el resultado de las primarias, y ante la aceleración de la depreciación del peso (casi a la par de la del real brasileño frente al dólar) llevó a los inversores a apostar por las acciones como reserva de valor. Pero también reflejan la especulación de los inversores sobre posibles cambios en el armado de la política económica, y eso fundamentalmente explica el comportamiento de los papeles energéticos. O sea, son especulaciones acerca de modificaciones en el marco regulatorio y tarifario. Por ello, también repuntaron los papeles vinculados al sector servicios, a pesar de algunos magros balances presentados. Si bien los analistas advierten que lógicamente un cambio en las expectativas podría registrar una corrección a la baja (y ello "a pesar de que las valuaciones de algunas acciones locales se encuentran por debajo de sus comparables de la región", señala un informe de Puente Hnos.), por lo visto hasta ahora sería la aparición de algún cisne negro que altere el tablero sustancialmente. Por el momento, nada parece vislumbrar que las ganancias anuales acumuladas se evaporen rápidamente.
En este contexto las petroleras favorecidas también por los mayores precios locales del petróleo y el gas, más el avance del sector servicios y financiero mantienen el interés de los fondos e inversores. |