“Mientras haya cepo, el nivel del dólar ‘blue’ va a depender de las tasas de emisión y de inflación”.(Carlos Melconian); “Lo más probable es que veamos restricciones en viajes y turismo, como en tarjetas y comercio electrónico”. (Ricardo Delgado); “Seguramente el Gobierno va a mantener el ritmo de devaluación actual, que no es para nada menor”. (Abraham Gak) El revés electoral que sufrió ayer el Gobierno podría agravar los problemas que pesan actualmente sobre la gestión, y desde hace tiempo, pero no terminarán por alterar el rumbo del modelo y de la política cambiaria de cara a 2015. Economistas consultados por Ámbito Financiero consideraron que lo más probable es que el Banco Central decida corregir sólo algunas distorsiones actuales con una profundización de las medidas y de las restricciones aplicadas hasta ahora, pero que mantendrá el ritmo de devaluación en niveles cercanos a los de hoy y que, incluso cuando decidiera desdoblar el mercado cambiario, el "blue" sobrevivirá y se irá alejando aún más del dólar oficial.
"Lo que vaya a suceder con la divisa se vislumbra como independiente del resultado electoral. La intención del Gobierno es sostener el dólar oficial acorde con la inflación real. El tiempo dirá si se va hacia un régimen cambiario diferente, con algún tipo de dólares alternativos, mientras continúa el mercado paralelo. Está claro que, mientras haya cepo, el valor del dólar "blue" va a depender de la tasa de emisión, de la tasa inflación y del mayor o menor nivel de obstrucciones adicionales a las ventas de cambio que haya respecto de hoy", comentó el economista de M&S Consultores, Carlos Melconian. "No necesariamente con el desdoblamiento desaparecería el 'blue'. El desdoblamiento formal o informal está abierto a un montón de abanicos posibles", agregó.
Para el economista Ricardo Delgado, la realidad impondrá, por su propio peso, la necesidad de dar alguna solución al drenaje de dólares que sufre el Gobierno, pero en la misma dirección que dispuso desde fines de 2011, con eventuales restricciones a la compra de divisas por algunos conceptos. "El sector externo es el más débil que muestra la economía desde hace tiempo, y hay que tomar algún tipo de medida porque, si no, las reservas aún con cepo van a seguir cayendo. Hoy caen u$s 800 millones al mes porque se mantiene la expectativa de que las exportaciones van a seguir estancadas", explicó. "Es difícil pensar de qué manera proteger reservas. Una medida debería empezar a verse en las próximas semanas para intentar frenar el drenaje. Lo más probable es que se vea algún cambio en las cuentas de viajes y turismo, puntualmente en los gastos con tarjeta, o el comercio electrónico. Ésos van a ser los primeros objetivos", completó.
Para el economista del Plan Fénix Abraham Gak, habrá cambios en la política cambiaria, pero no inmediatos. "Si va a haber un tipo de medidas, van a tardar un poco. No se van a poner en práctica antes de que retome la Presidenta sus funciones. Las cámaras van a quedar más o menos igual a como están, no va a haber cambios de mayorías. No veo razón para que haya cambios extraordinarios. Aunque, sí, presumo que alguna cosa van a hacer para enfrentar esta cuestión cambiaria", advirtió.
"Puede ser que haya algún mecanismo para volver a captar lo que están vendiendo los turistas y reducir la demanda externa. No es posible saber si van a fijar un dólar diferente o habrá una selección mayor en materia de importaciones de productos que no sean de capital. Imagino que la inversión de capital seguirá siendo prioritaria para el Gobierno. Y, también, que van a mantener el ritmo de devaluación actual, que no es para nada menor", terminó. En cualquier lugar del arco ideológico, el consenso de los economistas es que las medidas son inminentes, pero que no se desviarán de la dirección actual.
|