En el esfuerzo por financiar al Tesoro y evitar que se desacelere la actividad, el Banco Central decidió acelerar en las últimas semanas los niveles de emisión monetaria. El crecimiento de los pesos en circulación (la base monetaria), que había tocado un piso del 26% anual en septiembre, ya se ubica un 27,7% respecto de un año atrás.
La dinámica interrumpe, así, una desaceleración que comenzó en febrero, cuando la variación de la base estaba en un 39,9% anual, y que se extendió a lo largo de siete meses consecutivos.
Así lo indicó ayer un informe de la consultora Econviews, del economista Miguel Kiguel, que destacó que también la cantidad de depósitos a la vista y circulante (el M2 privado) se aceleró y crece al 29,2% anual, por encima de septiembre, cuando había avanzado al 27,7%, cortando así con una desaceleración que comenzó en enero (37,6%) y que duró 8 meses consecutivos. "La expansión por pases y redescuentos fue clave en octubre, reflejando la menor liquidez bancaria", expresó el informe. Aun así, en lo que va del año, el principal factor de expansión de base monetaria sigue siendo de lejos la asistencia al sector público, con una expansión por u$s 49.600 millones. "Más allá de esta aceleración puntual en el crecimiento de los agregados monetarios y de la mayor asistencia del Banco Central al Tesoro que será necesaria en los próximos meses, prevemos que el organismo mantendrá en lo que resta del año la moderación monetaria que se ha observado a lo largo de los últimos meses. En caso contrario, la brecha cambiaria amenazará con ampliarse una vez más y la inflación con acelerarse aún más, entorpeciendo la inversión y la actividad económica", completó Econviews.
La tasa Badlar sigue en alza y cerró ayer cerca del 19% anual, el máximo registro desde que se instaló el cepo cambiario, en octubre de 2011.
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