El crudo Brent, de referencia en Europa, superaba hoy los 51 dólares en el mercado de futuros de Londres, un nuevo récord histórico, ante el temor a una interrupción del suministro por problemas en Nigeria, Rusia y Venezuela.
El Brent, para entrega en noviembre, se cotizaba a media mañana a 51,28 dólares, tras alcanzar el lunes un nuevo máximo de 50,66 dólares, 95 centavos respecto del cierre del viernes.
El barril del petróleo del Mar del Norte se había situado en la apertura de hoy a 50,55 dólares, pero horas después tocaba los 51 dólares y mantenía la tendencia al alza.
En Estados Unidos, el crudo de Texas subía en el mercado electrónico 81 centavos hasta alcanzar los 54,45 dólares el barril.
La inquietud por problemas en los suministros en unos momentos de una gran demanda por la llegada del invierno en el hemisferio norte impulsan el aumento de los precios.
Según los expertos, la demanda por el invierno puede impulsar los precios aún más.
"Durante los próximos tres o cuatro meses podemos esperar precios aún mayores. Fundamentalmente, estamos viendo una muy fuerte demanda", dijo hoy el analista Tom James de Global Risk Partners.
Los expertos creen que el precio del crudo de Texas puede superar los 55 dólares el barril y llegar hasta los 60 dólares.
Hoy se suma la noticia de que el Ministerio de Justicia de Rusia resolvió poner en venta parte de las propiedades de la compañía petrolera Yukos, agobiada por multimillonarias deudas al fisco ruso.
Los últimos incrementos del Brent -referencia de las importaciones europeas de petróleo de Oriente Medio, Africa y Rusia- coinciden con la fuerte tendencia alcista del barril de Texas.
Según los analistas, los fuertes aumentos se deben al comienzo de una huelga de trabajadores del petróleo en Nigeria y al anuncio de Venezuela de que aumentará hasta un 16,6% la tasa de explotación para las petroleras internacionales, frente a menos del 1% que cobra actualmente.
Estos incrementos se producen pese a las últimas promesas de países como Arabia Saudí y Kuwait, miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), de aumentar los niveles de producción para asegurar la cobertura de la demanda en el mercado.
Además, la amenaza de huelga de los trabajadores noruegos del sector del petróleo presiona para que suba el precio del barril.
En Estados Unidos, la industria aún no se ha recuperado del paso del huracán ‘Iván‘ por el Golfo de México, que provocó problemas en los yacimientos y retrasos en las entregas.
La inestabilidad en Oriente Medio influye también en las fuertes alzas vistas en la última semana, además del temor a interrupciones en el suministro y la fuerte demanda de China.
La demanda de crudo en todo el mundo está estimada en los 82 millones de barriles diarios, pero los analistas temen que el nivel de oferta no sea suficiente para satisfacerla.
Algunos analistas creen, no obstante, que hay además un ambiente especulador, ya que los inversores aprovechan para lograr ganancias rápidas ante la volatilidad de los precios.
Los economistas han expresado la preocupación de que los altos costes energéticos puedan perjudicar seriamente el crecimiento de la economía mundial en los próximos meses.
Los precios en Estados Unidos han subido ya un 60% desde finales del año pasado, lo que ha obligado a los economistas a advertir de un incremento en los costes energéticos.
Pese a estas alzas, el crudo se mantiene por debajo de los máximos alcanzados con motivo de la revolución islámica en 1979, cuando un barril llegó hasta los 80 dólares en términos actuales.
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