El mercado poco a poco se va adecuando a las nuevas condiciones políticas y va recuperando volumen en las diferentes plazas. Tanto bonos como acciones vieron incrementados sus negocios pero no sus precios.
A su vez, en el mercado marginal de divisas comenzó a verse movimiento. El dólar marginal que abrió con una fuerte baja terminó la rueda con un alza de 5 centavos a $ 9,80 porque aparecieron nuevos compradores.
El "contado con liquidación", que se utiliza para sacar dólares del país triangulando con bonos en dólares y acciones locales que cotizan en Nueva York, se mantuvo inmóvil en $ 9,40.
En las casas de cambio, el dólar en las pizarras se exhibió a $ 5,90, el mismo valor del lunes. Por lo tanto, el dólar-tarjeta para los que viajan al exterior siguió en $ 7,08.
En el Forex-MAE, la principal plaza mayorista de cambios, no para el drenaje de divisas. El monto de negocios fue de u$s 183 millones pero hubo una fuerte demanda para importar combustibles.
El dólar abrió a $ 5,90 pero la mesa de dinero del Banco Central salió a vender para evitar la suba. De esta manera, media hora después el dólar bajó a $ 5,892. Las ventas continuaron para evitar que salga de ese nivel y al final de la rueda el dólar quedó en $ 5,893.
Esta vez la mesa de dinero de la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont tuvo que vender en el mercado de contado alrededor de u$s 100 millones para evitar una suba mayor a la deseada.
En el Mercado Abierto Electrónico (MAE), la principal plaza de títulos públicos, el monto de negocios volvió a los niveles habituales cuando había euforia en los bonos.
Las operaciones crecieron un 50% a $ 3.665 millones de los cuales $ 2.552 millones fueron para las Lebac y Nobac que emite el Banco Central.
Entre los papeles del canje de la deuda que indexan por el CER, sólo tuvo movimiento el Discount que negoció $ 2 millones y subió un 0,50 por ciento.
Los cupones PBI siguieron con sus retrocesos. Esta vez las bajas fueron más acentuadas. El emitido en pesos cedió un 1,23 por ciento, mientras el nominado en dólares dejó el 1,82 por ciento en el camino.
Los bonos posdefault en pesos que indexan por el CER y son de mediano plazo, tuvieron una rueda irregular. Mientras el Bocon Pr 13, el título de más movimiento y el de mayor renta entre los nominados en moneda local, perdió un 0,69 por ciento, el Bogar, que paga interés todos los meses, logró subir el 0,18 por ciento.
Los bonos medianos en dólares de legislación argentina que son el referente del mercado porque los inversores los tienen en sus carteras por su elevada renta que se aproxima a un 14 por ciento, aceleraron su decadencia.
El Boden 2015, el título más corto entre los emitidos en dólares, tuvo un traspié que lo llevó a perder un 1,47 por ciento de su valor. Lo peor pasó por el Bonar X que vence en 2017 y cedió un 2,69 por ciento. No es buena señal que estos papeles que eran los más confiables tengan tan fuertes caídas. |