Por SANTIAGO CHELALA - La importación de bienes de capital, uno de los rubros que el Gobierno toma como signo de la vitalidad del proceso de inversión, no es tan extraordinaria como parece.
Cerca del 18% de los productos que ingresa bajo este concepto pertenece al rubro "Telefonía", del cual gran parte se explica por la importación de teléfonos y bienes vinculados a la instalación de nuevas redes celulares.
Si bien los celulares son en muchos casos usados como bien de capital (por ejemplo, un taxista con red propia de clientes), la misma publicidad de las compañías indica que el espectacular crecimiento del negocio es un fenómeno de consumo. "Acordate de tu mamá, no de la mía", dicen Héctor Baldassi y Angel Sanchez, dos conocidos árbitros de fútbol, desde afiches en la vía pública, instando a comprar dos celulares por el precio de uno.
Sucede que las empresas concentraron su crecimiento en el rubro de telefonía móvil (desregulado) antes que en el de telefonía fija (regulado). Este año, no sólo el número de líneas celulares superó al de fijas, sino que ya lo supera en 30%. Las estadísticas del Indec muestran, además, que entre el primer trimestre del 2003 y agosto pasado el índice de consumo general de servicios, excluido telefonía, aumentó 8% (incluida una caída de 3% en Transporte de Carga), mientras que el de telefonía lo hizo 42%.
El espejo comercial
El comercio exterior refleja ese fenómeno. En los ocho primeros meses del año la importación de bienes de capital alcanzó los niveles de 2001, anteriores a la crisis. El total importado ascendió a u$s 2.756 millones, apenas 10 millones menos que hace tres años. Pero mientras que en 2001 el rubro telefonía explicaba 7,5% de la importación de Bienes de Capital, en 2004 la proporción es de 18%.
La importación de bienes vinculados al rubro telefonía se desplomó de u$s 208 millones en 2001 a u$s 21,5 millones en 2002 (una caída de 90%), saltó a poco más de u$s 50 millones en 2003 y aumentó un abrumador 886% en lo que va de 2004, con casi
u$s 500 millones de compras entre enero y agosto. En términos de crecimiento, le siguen la importación de niveladoras y explanadoras (882%) y la de topadoras (698%), por el boom de la construcción.
Alejo Espora, economista del Centro de Estudios para la Producción (CEP), sostuvo que la extraordinaria compra de bienes vinculados a las comunicaciones tiene como origen la instalación de nuevas redes de tecnología de celulares, que permiten la transmisión de datos y el acceso a Internet a través de teléfonos celulares.
Estos desarrollos contribuyen a aumentar la productividad general (y, por ende, la tasa de crecimiento) de la economía, pero su efecto lleva tiempo en sentirse y su alcance es más acotado que el de otros rubros más fuerte o inequívocamente identificados con la producción de bienes y servicios. Además, la instalación de redes se hace por única vez, por lo que difícilmente este nivel de importación se mantenga.
A esto se agrega un problema conceptual. Para algunos especialistas, es correcto considerar a los celulares como un servicio y a la tecnología e infraestructura en que se apoyan como inversión productiva. Pero hay quienes piensan que considerar los celulares como bienes de capital es un exceso.
"La importación de nuevos equipos es un poco de las dos cosas, pero se da en un contexto en el que la demanda aumenta, y las firmas hacen la inversión porque creen que habrá respuesta del público", sostuvo Espora, para quien, con o sin celulares, hay una muy buena recuperación. En el período enero-agosto de este año la importación de bienes de capital aumentó un espectacular 145%, y si se excluye el rubro telefonía, el aumento es todavía un importante 110%.