Por Jamie McGeever - NUEVA YORK (Reuters) - Si el crecimiento del empleo en Estados Unidos sigue quedándose atrás frente a la mayoría de las otras naciones industrializadas, las posibilidades de más alzas en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal empezarán a menguar. Como consecuencia, también disminuirán las perspectivas de que el dólar se aprecie. El informe de empleo de Estados Unidos de septiembre, más débil de lo esperado, sugiere que la economía se verá en problemas para sostener su ritmo de crecimiento reciente, lo que reduce las expectativas sobre hasta donde subirán las tasas de interés. Cualquier moderación en esas expectativas podría llevar a los inversionistas a rehuir de los activos denominados en dólares y buscar rendimientos más atractivos en otro lugar. Muchos analistas creen ahora que la Reserva Federal, el banco central de Estados Unidos, elevará las tasas sólo una vez más este año, y no dos veces como esperaban hasta hace poco. "La impresión en general es que (el crecimiento de) Estados Unidos está yendo por debajo de la tendencia," dijo Peter Frank, estratega de tipo de cambio de ABN Amro, en Chicago. "Es un mal precedente para las próximas semanas e incluso se necesitarán (cifras) sorprendentemente buenas en su mayor parte para que el dólar suba," dijo Frank. El Departamento de Trabajo de Estados Unidos dijo el viernes que los 96.000 empleos de las nóminas no agrícolas que fueron creados el mes pasado estuvieron por debajo de las proyecciones de los economistas, de 148.000, y del umbral mínimo de 150.000 que los expertos consideran necesarios para mantener el ritmo con la expansión de la fuerza laboral. En tanto, el panorama de empleo en otros países y regiones desarrolladas, excepto la zona del euro, luce saludable. Las cifras publicadas el viernes mostraron que la economía de Canadá creó 43.200 empleos en septiembre, casi tres veces más que los pronósticos. El salto mensual en el empleo de Australia fue el mayor en cerca de dos años, de 63.500, más del doble de las expectativas. Las últimas cifras de Japón muestran que la tasa de desempleo desestacionalizada cayó a 4,8 por ciento en agosto desde 4,9 por ciento en julio, reflejando un mejoramiento continuo desde los máximos récord de 5,5 por ciento en enero. En Gran Bretaña, el número de desempleo se mantiene en 1,41 millones, el menor nivel desde los registros comparables iniciados en 1984. El dólar se debilitó abruptamente el viernes, particularmente contra el yen, después del informe de las nóminas. El martes, la moneda estadounidense se recuperó apoyada por datos débiles sobre las economías de la zona del euro y de Gran Bretaña, negociándose por la tarde a 1,2324 dólares por euro. Todavía se espera que la Fed siga subiendo las tasas hacia niveles más neutrales desde los recientes mínimos de 45 años de 1 por ciento. Ya elevó la tasa de referencia de los fondos federales en tres oportunidades este año, a 1,75 por ciento. No obstante, los precios del petróleo siguen altos, por lo que los temores por la oferta de crudo podrían influir en los pensamientos del banco central. "Con el incremento de los precios del petróleo, lo cual es deflacionario, la Fed puede decidir mantenerse sin cambios por un largo periodo después del aumento de noviembre, para medir el efecto económico de la subidas anteriores de las tasas de interés," dijo Sung Won Sohn, jefe de economistas de Wells Fargo, en Minneapolis. Veinte de 22 operadores primarios consultados por Reuters tras la publicación de las cifras de empleo del viernes previeron que la Reserva Federal eleve el costo de los préstamos en otros 25 puntos básicos el 10 de noviembre. Pero sólo seis esperan que la Fed suba las tasas en la reunión de diciembre. |