Por MATÍAS BARBERÍA - El Banco Central aflojó parcialmente los nuevos controles informales que había hecho pesar sobre el mercado mayorista la semana pasada y permitió que ayer las operaciones más pequeñas fueran cursadas sin interrupciones. Como resultado, debió vender u$s 40 millones para cubrir la falta de oferta y dejó que el precio se moviera 1,2 centavo, en línea con la esperada aceleración de la depreciación del peso posterior a las elecciones. El blue, por su parte, cayó a $ 9,88 mientras que el liqui se movió al alza hasta $ 9,35. Según operadores, la entidad conducida por Mercedes Marcó del Pont permitió hacer algunas operaciones pequeñas de entre u$s 200.000 y u$s 300.000 luego de haberlas bloqueado casi completamente en las últimas tres ruedas de la semana pasada. Para regular el ritmo de salida de divisas al exterior, el BCRA exige a los bancos que informen con varios días de antelación las compras cambiarias mayores a u$s 300.000. De esa manera, la entidad programa el momento en que cada operación se puede concretar. Las que están por debajo de ese monto, son autorizadas sin revisión. La norma informal incentivó a los compradores a dividir en partes sus compras para evitar el papeleo, hasta que la semana pasada la mesa del Central decidió frenar a todas las compras de entre u$s 200.000 u u$s 300.000. El freno le permitió cortar con una racha de 20 ruedas seguidas en las que debió vender divisas de sus reservas para satisfacer a la demanda y hasta comprar u$s 20 millones en una ocasión. Las víctimas de esas trabas fueron pagos de importaciones, compensaciones de gastos hechos en el exterior con tarjetas de crédito y gastos turísticos. Ayer, en dos mesas bancarias comentaron que el BCRA dejó que se concreten varias de esas compras pequeñas que la semana pasada evitaba. La liberación, parcial, devolvió a la autoridad monetaria al rol vendedor. Se desprendió de u$s 40 millones en la rueda, tras acumular tres días hábiles sin tener que hacer ventas por primera vez desde el primer día de septiembre. La entidad que conduce Marcó del Pont no tiene muchas alternativas: o entorpece el mercado y reduce el volumen operado a mínimos o sacrifica dólares de sus reservas para proveer a las operaciones esenciales para mantener la actividad económica. La entrada de divisas comerciales, por motivos estacionales y de especulación cambiaria, está en mínimos. Según datos de Cámara de la Industria Aceitera-Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), la semana pasada el sector liquidó exportaciones por u$s 332 millones, unos u$s 65 millones por rueda. Ayer se operaron u$s 230 millones en las dos plazas mayoristas. Con intervención oficial y todo, el mayorista mantuvo el ritmo acelerado de suba que muestra desde las elecciones legislativas. Ayer anotó una suba de 1,2 centavo. En los últimos 30 días, el dólar mayorista avanza a una tasa consecuente con una suba anual del 27,5, después de tocar un ritmo del 24% el viernes antes de las elecciones. Por lo pronto, parece haber querido cambiar la velocidad de deslizamiento del dólar, sin preocuparse por la pérdida de divisas, dijo un corredor cambiario. |