Nuevos descensos para el euro, que alcanzó sus mínimos de las últimas tres semanas frente al dólar, después de que en los últimos días se hayan conocido datos macroeconómicos en la zona euro que reflejan una clara ralentización en el ritmo de la recuperación. El billete verde también recuperó terreno frente a la libra esterlina, una vez que el Banco de Inglaterra insinuó que no modificará los tipos de interés durante un tiempo. La divisa europea volvió a mostrar síntomas de debilidad frente al dólar. Los inversores tienen aún frescos los datos que reflejan un descenso en la producción industrial en Francia y también una caída del clima empresarial en Alemania hasta sus mínimos de los últimos 16 meses. Estos datos ponen en duda la buena marcha de la recuperación económica de Europa, al tiempo que alejan un incremento de los tipos de interés a cargo del Banco Central Europeo (BCE).
Mientras, los inversores apostaron por el dólar después de que los precios del petróleo moderaran su comportamiento y frenaran sus avances, una vez que la Agencia Internacional de la Energía pronosticara un descenso de la demanda para 2005, detrás del cual podría encontrarse, precisamente, la subida de los precios del oro negro.
Los avances del dólar se producen en vísperas de conocerse las cifras de déficit comercial en agosto. Los expertos esperan un incremento respecto al dato de julio, aunque las cifras estarían aún alejadas de los máximos históricos de 55.000 millones de dólares reflejado en junio.
El freno a la subida del petróleo también animó la cotización del yen, que avanzó frente al euro aunque no pudo con el empuje del dólar, que también logró recuperar terreno frente a las divisas que se suelen revalorizar con la subida de las materias primas. El precio del cobre sufría sus mayores descensos en más de ocho años.
Mientras, la libra esterlina perdía terreno frente al euro y el dólar después de que el gobernador del Banco de Inglaterra, Mervin King, asegurara que las recientes subidas de los tipos de interés en Reino Unido han retraído el consumo privado, con lo que cino a decir que ya no son necesarias nuevas alzas en el precio oficial del dinero.