Por Javier Blanco - Un nuevo aumento en la tasa de rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos avivó ayer el debate acerca de cuándo podría la Reserva Federal (Fed) comenzar a reducir su programa de compra de bonos, y alentó a los grandes fondos a bajar su exposición al riesgo. De esto pueden dar cuenta los signos negativos con que cerraron la jornada la mayoría de las bolsas, más la renovada presión registrada sobre monedas emergentes y commodities , más allá de las definiciones en contrario que arriesgaron dos autoridades monetarias. "Reducir el flujo de compras en el corto plazo sería un freno para la ya lenta tasa de progreso de la economía en relación con los objetivos", dijo Narayana Kocherlakota, presidente de la Fed de Minneapolis. "La política monetaria en general debería seguir muy expansiva por algún tiempo", dijo a su vez su par de Atlanta, Dennis Lockhart, quien justificó su postura diciendo que la persistencia de una inflación muy baja lo mantiene preocupado sobre la solidez de la recuperación. Pero no bastó. Wall Street ajustó a la baja de 0,3 a 0,5% y marcó la cancha para las bolsas regionales, que retrocedieron de 1,5% (San Pablo) a 2,4% (Buenos Aires). A esto se agregan nuevas presiones sobre las monedas de la región (el real lleva cuatro ruedas a la baja), además de retrocesos en los precios del trigo, el maíz, el oro y el petróleo. Todo porque la tasa a 10 años, que había iniciado el mes a 2,55% anual, había llegado ayer a 2,78 (cerró en 2,774%). En la plaza local, con todo, lo más llamativo fue la marcada contracción en el monto de negocios con todo lo que suponga riesgo argentino, algo que los operadores relacionaron con la indefinición prolongada que deriva del reposo de la presidenta Cristina Kirchner. |