El dólar se ha apreciado con claridad en la jornada de hoy, apoyado en unos datos de peticiones semanales de desempleo que han satisfecho a los inversores. Así las cosas, el billete verde ha logrado liberarse en parte de la presión a la que estaba siendo sometido en las últimas jornadas, tanto en la eurozona como en Japón. Los operadores señalan ahora que la divisa de EE UU podría gozar de algo de margen, en parte por los buenos datos económicos y en parte por una lógica toma de beneficios sobre el euro.
Las solicitudes de subsidio de desempleo han caído a su cota más baja de los últimos ocho meses, según datos del Departamento de Trabajo, lo que puede interpretarse como un descenso del número de despidos y un aumento de la creación de empleo. Las solicitudes iniciales de beneficios disminuyeron en 23.000 a 382.000. El dato ha sido mejor de lo esperado, ya que el consenso del mercado manejaba unas cifras de 395.000 solicitudes.
El euro se pagaba durante la sesión asiática a 1,1830 dólares por unidad. A media sesión de las plazas de la eurozona la moneda doméstica cayó con claridad hasta los mínimos del día de 1,1730 dólares, cota en la que se mantenía tras la buena apertura de Wall Street. Un operador español comentaba que la apreciación del dólar llegaba antes de los datos de empleo, ya que el mercado no descartaba una cifra mejor a la de las previsiones.
Así, se imponía la toma de beneficios sobre el euro y una vez comprobado el indicador, el dólar lograba mantenerse en las cotas más altas del día. El experto señalaba que los inversores han vendido euros una vez superada la cotización crítica de 1,18 dólares, pero que la moneda del Banco Central Europeo (BCE) tiene un fuerte soporte en 1,1720 unidades. La clave está en los 1,1650 dólares, afirmaba. Si el dólar logra romperla, tiene tramo en positivo hasta 1,13 unidades, pero si no puede con dicha referencia, el euro retomará su camino hacia los máximos históricos.
b>Juan Laborda, analista de Barclays, afirma que EE UU está creando empleo, pero que esta circunstancia es sólo coyuntural, favorecida por las políticas expansivas en materia fiscal, de tipos de interés y también por la caída del dólar. El experto, sin embargo, alerta de que en 2004 pueden aparecer de nuevo la deflación y la caída de beneficios empresariales, con lo que finalizaría esta recuperación temporal. Así las cosas, Laborda se une a la corriente de analistas que contempla un dólar claramente penalizado, por encima de 1,30 o 1,40 unidades por euro.
En Japón, el yen perdía puntualmente la cota de las 109 unidades por dólar, pero rebotaba en el acto por encima de dicho precio, sin que se tenga confirmación oficial de una intervención por parte del Banco de Japón. La semana que viene viaja George W. Bush y se esperan nuevas declaraciones a favor de la libre flotación de las divisas asiáticas. |