Por VERONICA DALTO - En un contexto de caída de reservas y del superávit
comercial, el nuevo equipo económico se propuso incrementar el flujo de divisas
poniendo el foco en el estímulo a las exportaciones, según dijo el jefe de
Gabinete, Jorge Capitanich, en sus contactos con la prensa y en su primer
diálogo con las cámaras empresarias. Pero un informe de la consultora
Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI) muestra el desafío que tendrá el
país para cambiar la forma de relacionarse con el mundo: de los 20 principales
mercados para las exportaciones argentinas, las ventas externas sólo crecen en
siete de ellos, al medir lo transcurrido en los primeros ocho meses de 2013
respecto del mismo período de 2011 (más relevante que los de 2012, porque crecía
el comercio), mientras caen en diez y logran resultados similares en
tres. Con el informe, Marcelo Elizondo, director de la consultora, indicó el
“inquietante amesetamiento de las ventas externas hasta ahora y el cambio de
raíz en la relación con los mercados que debería producirse para lograr aquel
objetivo”. Con la última información oficial disponible, DNI detectó que
hasta agosto de este año, los 20 principales mercados para las exportaciones
argentinas generaron el 68,5% del total de las exportaciones. El restante 30% se
destina a unos 160 países, los cuales cada uno de ellos genera menos del 1% del
total exportado en ese lapso. Las ventas externas crecen en Brasil, Colombia,
Estados Unidos, Venezuela, China, Japón e India. Decrecen en Canadá, Chile,
Perú, Uruguay, España, Italia, Holanda, Alemania, Argelia y Egipto. Y se
mantienen estables con Paraguay, Indonesia e Irán. “Argentina está mostrando
un serio problema de relacionamiento internacional aún cuando la crisis
internacional aparece como superada, en medio de un marco de crecimiento en los
países emergentes, recuperación en Norteamérica y el aparente movimiento a la
salida de Europa”, indicó Elizondo. Si se extiende la comparación a los 90
mercados a los que Argentina exporta más de u$s 50 millones por año a cada uno,
son más los países en los que las ventas externas decrecen: 59 contra 2010, 78
contra 2011, y 42 contra 2012 (año de caída de exportaciones). De hecho, las
reservas del Central perdieron más de u$s 11 mil millones en lo que va del año.
En tanto, hasta octubre el superávit comercial de u$s 7.851 cayó 27%, porque las
exportaciones crecen más lentamente que las importaciones. Y se estima que hacia
fin de año el comercio exterior dejará u$s 8.500 millones. En este contexto y
en su primer contacto con la prensa, Capitanich dijo, entre otras cosas, que el
gobierno va “a generar las condiciones de previsibilidad y estímulo a la
producción nacional, a la sustitución de importaciones, al trabajo y al
incremento del flujo de divisas”. En este marco, sostuvo que desde el punto de
vista cambiario se va a observar “una serie de medidas y acciones que tengan que
ver con previsibilidad, con el estímulo a las exportaciones y con acciones
concretas”. Luego, en diálogo con las cámaras empresarias, pidió a los
empresarios generar propuestas que permitan subir las exportaciones y el
empleo. Será necesario porque existe “una inquietante concentración en pocos
mercados, pérdida de competitividad para el acceso a numerosos mercados, un
promedio de amesetamiento agregando en todos los mercados y dificultades para
lograr el propósito de recuperar el alza de ventas externas”, concluyó el
informe. |