El dólar tocó sus mínimos de los últimos siete meses frente al euro después de que el índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan retrocediera más de lo esperado, lo que eclipsó un buen dato de ventas minoristas. La desconfianza de los inversores sobre el ritmo de recuperación de la primera economía mundial influyó para el mercado privilegiara las cifras de confianza. Además, el índice Empire State de la Reserva Federal de Nueva York, un indicador de actividad no manufacturera, cayó cerca de 10 puntos, cuando las previsiones apostaban por un leve descenso. Estas cifras vienen a sumarse a los datos de déficit comercial conocidos el pasado miércoles y dibujan un claro escenario para la economñía de EE UU, cuyo ritmo de recuperación se está desacelerando con claridad. D
e este modo, las dudas de los inversores sobre la actuación de la Reserva Federal en las dos reuniones que restan para finalizar el presente año aumentan a cada momento. Hasta tal punto es así que el mercado apenas se fijó en otra de las referencias macroeconómicas de la jornada, las ventas minoristas, que se incrementaron un 1,5% en el último mes, prácticamente el doble de las previsiones de los analistas.
De este modo, el dólar, que cotizaba en el entorno de 1,2370 unidades por euro antes de conocerse el dato de la Universidad de Michigan, sufrió una caída en vertical que le llevó a situarse por encima de 1,25 unidades por euro, por vez primera desde el pasado mes de marzo. El billete verde llegaba al final de la sesión en las principales plazas de la zona euro en zona de mínimos intradía. Los retrocesos del dólar se aproximaron al punto porcentual.
Mientras, el euro se fortaleció tras las palabras del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, en las que respaldaba el crecimiento previsto para la zona euro, pese a los efectos que podrían tener la subida de los precios del crudo en la recuperación de las principales economías de la eurozona. Además, Trichet aseguró que las cotas en las que cotiza el euro son apropiadas.
El dólar también perdió terreno frente al resto de las principales divisas internacionales. El yen se situó por debajo de la cota de 109 unidades por dólar, después de un retroceso cercano al 0,7%. La libra esterlina recuperó en torno al medio punto porcentual.