Muchos están calculando un dólar turista de $ 8,34, al sumar el nuevo recargo del 35% de AFIP al dólar oficial de $ 6,18. Pero hay que tener en cuenta que los bancos privados toman unos centavos más, ayer lo tenían a $ 6,23, y para los consumos con tarjeta varias entidades toman hasta diez centavos más que el dólar del Banco Nación.
Por lo tanto, el verdadero dólar turista hoy es de casi $ 8,50. Pero los consumos que usted haga hoy los pagará recién el mes siguiente. Y el gobierno viene devaluando a un ritmo del 4% mensual.
En consecuencia, el dólar oficial para febrero estaría en torno a los $ 6,70 y para marzo alrededor de $ 7. A esto se le debe adicionar los 10 centavos extra que cobra el banco. Y, en caso de que los consumos sean realizados en un país limítrofe, donde la moneda de origen no sea el dólar, primero se hace la conversión hacia el billete estadounidense, y luego hacia el peso argentino. Por ende, hay dos comisiones que pagar, y los diez centavos pueden transformarse en veinte.
Entonces, si se va de vacaciones en febrero, y abona su tarjeta en marzo, estaría afrontando un dólar turista de casi $ 10, ya que se toma la cotización el día que el cliente se pone al día con la factura.
Si bien es cierto que no es un recargo, sino un pago a cuenta de ganancias o bienes personales, no todos se atreven a tocarle la puerta a Ricardo Echegaray, por temor a que la AFIP le haga una sintonía fina. Sin embargo, hay casos de monotributistas que sí se animaron a hacer el pedido y desde hace meses aguardan sentados esperando una respuesta del organismo, cuyo trámite permanece cajoneado en el primer eslabón de la cadena.
Por otra parte, hay que tener en cuenta que lo que uno gaste en enero, el organismo se lo devolverá recién en marzo del otro año para quienes están en relación de dependencia, y en abril para los autónomos o quienes deduzcan bienes personales, y en mayo a quienes tengan acciones con cierre al 31 de diciembre. O sea, con una inflación del 30% anual, no es el mejor de los negocios tener que esperar 15 meses.
Otros, en cambio, sostienen que es una suerte de subsidio a la clase alta, que puede descontar ganancias, mientras la clase media que viaja al extranjero no tiene tantas retenciones para poder descontar.
¿Cómo viven esta nueva situación las emisoras de tarjetas de crédito? Es imposible pretender frenar de golpe un tren que va a 100 kilómetros por hora. Todo lo que sea consumos por compras por Internet ya están hechas a esta altura del año, más sabiendo que algo así podía llegar a venir. Los pasajes y paquetes turísticos para diciembre, enero y febrero ya están todos vendidos, desciben en el sector.
Puede llegar a sentirse algún tipo de retracción a partir de fin de febrero o marzo recién, pero si impacta mucho la salida al exterior, fortalecerá el volumen doméstico. De hecho, se viene creciendo un 10% anual por encima de la inflación, estimada en un 25%, detallan las fuentes.

