Así lo señalaron economistas consultados por El Cronista, para quienes la implementación de la medida que apunta a endurecer el cepo cambiario no resolverá la pérdida de divisas que genera el turismo receptivo, el cual liquida dólares al tipo de cambio paralelo para aprovechar el diferencial cambiario.
"El recargo va a moderar el ritmo de pérdida de u$s 2.000 millones mensuales en las reservas, que era insostenible. Pero no van a crecer. Solo permitirá ganar tiempo [al Gobierno] para preocuparse por los problemas macro", explicó Ramiro Castiñeira, economista jefe de Econométrica.
La expectativa del mercado radica, según Castiñeira, en las acciones que lleve a cabo el Gobierno en el frente externo para conseguir financiamiento, si eliminará los subsidios para ganar aire fiscal y así reducir la monetización del déficit.
"Lo que están haciendo es cortar una fuente de drenaje, el efecto inicial es indudablemente favorable. Pero hay que ver que no genere más incertidumbre, más tentación a escapar del peso y por lo tanto, una mayor presión sobre la brecha cambiaria", apuntó Hernán Lacunza, director de Empiria Consultores, para quien si el Gobierno no resuelve el problema inflacionario, todos los cepos seguirán teniendo rendimientos decrecientes.
De hecho, este es el tercer recargo que la Afip impone a lo largo de un año y dos meses. El primero fue en agosto de 2012, cuando el organismo aplicó una percepción de 15% para los consumos con tarjetas en el exterior. El segundo llegó en marzo de este año, con un incremento del impuesto al 20%.
Pero las medidas fueron perdiendo fuerza para detener la pérdida de reservas. En efecto, según datos del IARAF, en lo que va del año el BCRA perdió u$s 12.000 millones, lo que equivale a un goteo diario de u$s 54 millones, es decir que pierde reservas a una tasa que es más del doble que la que existía en 2011, cuando se impusieron las restricciones de acceso al mercado cambiario.
"Ante la creciente escasez de dólares, el Gobierno tiende a actuar incentivando la oferta de dólares y desincentivando la demanda. El turismo es uno de los agujeros relevantes por los que están saliendo dólares", apunta el último informe de Nadin Argañaraz. En rigor, el déficit por la cuenta turismo será este año de u$s 10.000 millones.
Para Andrés Azicri, director de Elypsis, el impacto sobre las reservas va a ser marginal. Si bien el Banco Central perderá menos divisas, la cuenta de turismo continuará siendo deficitaria. Además, considera que la medida no va a corregir la menor liquidación de dólares por parte de turistas extranjeros.
"El impuesto es para que el sale del país, no para que el entra. El turismo receptivo no va a tener incentivos para dejar de cambiar los dólares en el blue", explicó Azicri.
En Econviews concordaron. Desde la consultora que dirige Miguel Kiguel, apuntaron que hubiera sido mejor un desdoblamiento formal del dólar turista. "Con un dólar turista legal cercano al blue, linkeado a algún bono, o al contado con liquidación se hubiera evitado se hubiera mejorado la oferta de turismo", apuntaron desde la consultora.

