CIUDAD DE MEXICO (EFE).— El modelo macroeconómico que se ha aplicado en Latinoamérica desde mediados de los años 80 ha rezagado a la región, especialmente a México y Centroamérica, en la creciente competencia comercial con China, aseguró ayer la CEPAL en un informe. El estudio "Retos Económicos de China en México y Centroamérica", elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), señala que los datos de producción y competitividad "llevan a cuestionar las políticas macroeconómicas" implementadas en la mayor parte de la región y "sus fundamentos económicos". El modelo aplicado en el área en los años 80 fue un conjunto de medidas establecidas por los organismos financieros internacionales, conocido como "Consenso de Washington", como condición para ayudar a su rescate tras la crisis de esos años. "Es importante ir más allá del Consenso de Washington y hacer frente a la volatilidad e incertidumbre, considerando que América Latina no ha recuperado su senda de crecimiento desde la década de los 80, a diferencia de gran parte de Asia y, particularmente, China", sostiene el informe. Las diferencias entre los modelos que siguieron China, de un lado, y México y Centroamérica, por otro, explican el actual auge chino y el rezago de Mesoamérica cuando compiten en el terreno comercial, según el estudio. La competencia más fuerte se da en las cadenas de productos textiles y los electrónicos, tanto en terceros mercados, de los cuales el más importante en disputa es el de EU, como en los respectivos mercados nacionales de México y Centroamérica, que han visto crecer sus importaciones desde el gigante asiático. China es el segundo socio comercial de México después de Estados Unidos, que el año pasado concentró el 88.78% de las exportaciones mexicanas, centradas en productos de electrónica, automotriz y partes automotrices. Además, China desplazó este año a México como segundo proveedor de EU después de Canadá. Entre 1990 y 2003 las exportaciones de productos electrónicos chinos a EU aumentaron desde un 3.31 a un 18.26% del total importado por ese país, mientras que las mexicanas pasaron del 13.32 al 20.86%. Por su parte, la participación de las exportaciones chinas de partes de vehículos en las importaciones totales de Estados Unidos crecieron desde el 0.71 al 17.52%, en tanto que el incremento de las de México fue menos dinámico, del 3.59 al 10.18% en el mismo período. No obstante, México conserva el dominio en el sector automotriz, en el que es uno de los principales proveedores de EU, al representar el 15.46% de las importaciones estadounidenses en 2003. En prendas de vestir "la competencia entre Centroamérica, China y México es ardua", y desde 2000 "China pareciera incrementar significativamente su presencia, a diferencia del estancamiento en Centroamérica y del declive mexicano", afirma la CEPAL. |