El dólar blue se incrementó en tres centavos ayer, hasta cerrar en $ 9,55, un avance ínfimo que hizo que este mercado mantuviera la estabilidad que viene mostrando en los últimos días. De todas formas, en la City recordaron que un rebote del precio es inminente.
Sucede que la calma del dólar paralelo responde a la necesidad de pesos de las empresas, dado que en diciembre se genera un gasto extra, los pagos del medio aguinaldo. Pero una vez cumplido este deber, es probable que el blue vuelva a recalentarse, ya que los mismos pesos que se trasladen a las cuentas podrían volver a invertirse en el dólar informal. Además, se espera que el sector privado también retome las compras.
En el terreno oficial, la divisa estadounidense cerró medio centavo arriba, en $ 6,29, por lo que la brecha entre ambos segmentos supera el 50%, exactamente el 52%. En tanto, el dólar turista, que hasta ayer valía $8,49, hace que diferencia porcentual frente al blue se ubique en el 11%.
Por otro lado, el dólar que resultad de la venta de activos locales en el exterior, el contado con liqui, también siguió operándose en línea con los precios anteriores. Ayer quedó en $ 8,5, sin que sufriera presión oficial. Es que los operadores comentaron que no vieron a la Anses venciendo bonos.
Si bien el dólar blue tocó un mínimo en el mes de $ 9,18, en las últimas cinco ruedas se movió entre los $9,50 y los $9,55, una estabilidad casi irreal si se comprara esta evolución con la volatilidad que se veía meses atrás. La salida de Guillermo Moreno de la Secretaría de Comercio, los cambios en el Gabinete y la llegada de Juan Carlos Fábrega al Banco Central tuvieron mucho que ver en este nuevo clima de negocios.

