El dólar, que se ha movído durante parte de la sesión en tierra de nadie, alrededor de las 1,18 unidades por euro, ha escalado más tarde hasta los 1,1834 unidades por euro, el mínimo desde mediados de junio. Ello pese a que la balanza comercial de agosto en Estados Unidos ha sido positiva. Con el yen, el billete verde tocó mínimo de tres años.
El mercado permanece expectante a la reunión de George Bush con el primer ministro japonés Koizumi y con su equipo económico, para ver si trascienden más declaraciones sobre política cambiaria. De momento, los inversores no varían en exceso sus previsiones y contemplan un dólar por encima de 1,20 unidades por euro, lo que supondría un nuevo mínimo histórico y a 105 yenes.
La divisa única se pagaba durante la sesión asiática a 1,1730 dólares por unidad. Una vez abrían las salas de contratación de la eurozona, la divisa del Banco Central Europeo (BCE) se apreciaba con claridad hasta 1,1855 dólares por unidad, pero después de los datos de precios industriales y de balanza comercial en EEUU, el dólar se anotaba un avance que le colocaba por debajo de 1,18 unidades. Pero la moneda única ha rozado ya sus máximos históricos de mayo de este año, cuando se situó por encima de 1,19 dólares.
El índice de precios de producción en EEUU aumentó en septiembre un 0,3% respecto al mes anterior, según anunció hoy el Departamento estadounidense de Trabajo. Sin los precios de la energía y de los alimentos, los precios se mantuvieron. Los analistas contaban con un aumento del 0,1%. Por su lado, el déficit comercial cayó a 39.200 millones de dólares, desde los 40.000 millones de dólares de la revisión de julio. Esta es la cifra más baja desde febrero. Los analistas encuestados antes del informe habían pronosticado que el déficit de agosto crecería a 41.300 millones de dólares.
Daniel López de Argumedo, de Finagentes Gestión, comenta que el mercado permanece expectante por comprobar si los datos de paro del pasado mes así como el de las peticiones semanales de desempleo en EEUU significan una reactivación del mercado laboral, algo que iría a favor de un dólar fuerte. De momento, comenta el experto, los inversores están atentos al viaje de Bush a Japón.
Además, John Snow, secretario del Tesoro, ha suspendido su comparecencia del miércoles en el Senado, donde iba a hablar de política cambiaria, en espera de la reunión de la Apec (el Ecofin de Asia-Pacífico), en lo que se interpreta una señal de buena voluntad. EEUU, que ya reclamó el fin del intervensionismo cambiario a China Asia y Taiwán en 1994, podría esperar a que los gobiernos asiáticos elaboren por si mismo una declaración a favor de la libre fluctuación de las divisas.
Mientras tanto, el yen fijaba un nuevo máximo de los últimos 3 años, al colocarse en 108,50 unidades. El experto consultado comentaba que el yen se dirige con toda seguridad a 105 unidades por dólar, una vez que los inversores comprueban que la divisa asiática se aprecia suavemente sin intervenciones del Banco de Japón.
El cambio oficial del BCE fue de 1,1788 dólares por euro. Respecto al yen quedó en 127,85 unidades por cada divisa única. |