El 31 de diciembre el Gobierno deberá pagar un vencimiento de 800 millones de dólares. Los fondos irán a manos de los tenedores de bonos Par y Discount emitidos en moneda extranjera. Para juntar esa plata es que el Central apuró el paso con la devaluación y la compra de divisas.
Pero ocurre una paradoja. Los inversores profesionales que tienen esos bonos prefieren no recibir los billetes, al menos los que los tienen en la Argentina, porque no tienen forma de reinvertir esos fondos. Ocurre que no hay manera de comprar en el país bonos con dólares billetes. Así, el inversor que quiere seguir posicionado en esos papeles ayer salió a vender esos títulos, y los recomprará una vez que se haya pagado el cupón.
El ejemplo más evidente de esa estrategia surge del Discount en Dólares Ley Nueva York (DICY) que ayer cayó más del 1,6%. El mercado espera que el precio se recupere una vez que se corte el cupón de fin de año.
Mientras tanto, los inversores se mueven con suma cautela, a la luz de las decisiones de política económica y sobre todo monetaria que vaya tomando el equipo económico. Se observó una fuerte caída en el volumen de operaciones que, se estima, seguirá igual hasta enero.