Escrito por: Adam Narczewski, analista financiero de X-Trade Brokers, XTB

La Eurozona se está recuperando. Este declaración se puede escuchar entre los inversores y operadores de muchos países. Pero sera este el caso en verdad? La recuperación en la Eurozona es muy modesta. Varios indicadores económicos (incluyendo a los informes de PMI) muestran que la situación ha mejorado desde el 2012. Sin embargo, sería un optimismo exagerado decir que la situación está bajo control. El Banco Central Europeo recortó los tipos de interés dos veces en 2013 – por 50 puntos básicos en mayo y por 25 puntos básicos en noviembre, rebajando el tipo de interés básico (la así llamada tasa de prestamos marginal) hasta su mínimo histórico de 0,75%. Han ayudado estas decisiones a la economía? Podemos confirmarlo mirando solo a las estadísticas. Mientras que la zona experimentó un crecimiento negativo durante todo el 2012 y el primer trimestre del 2013, el PIB de la Eurozona se incrementó por 0,3% en el segundo trimestre del año y por 0,1% en el tercer trimestre. El avance es visible pero queda la cuestión de si esta tendencia se mantendrá o si deberíamos prepararnos para otra desaceleración económica.
Actualmente, el BCE prevé que el PIB caiga por 0,4% este año, pero espera un incremento del 1,1% en 2014 y 1,5% en 2015. Estos números están en concordancia con el consenso del mercado. Sin embargo, existen riesgos para el crecimiento menor que se deberían tener en cuenta. La prognosis está basada en presunciones de que Asia (lease: China) seguirá creciendo a un ritmo constante y que el comercio global continuará incrementándose. Por ende, la inestabilidad del crecimiento de China es una amenaza grande para la recuperación de Europa. Si Asia desacelera, el próximo año el PIB de la Eurozona definitivamente caerá por debajo del 1% para todo el año. Ya que el crecimiento está afectado mayormente por Asia, los mercados de valores europeos también se verán afectados por la Fed reduciendo su programa de facilidades financieras.
La baja inflación es otro problema para el sector público financiero. Los precios han ido cayendo en la Eurozona desde hace un tiempo, aunque vemos un repunte leve desde Octubre (imagen 1). No obstante, se espera que la inflación permanezca muy baja por un tiempo más y que el BCE tenga que atajar el problema. La inflación más baja significa que la parte de ganancias de los presupuestos en algunas países de la Eurozona es ya más baja que el año anterior. Este problema se incrementará el año próximo. Es un riesgo grande y el mercado no lo ve ni lo descuenta en este momento. Espero que se presione al BCE para que luche contra la inflación demasiado baja. Por eso creo que el tema de los tipos de deposito negativos volverá y que ya en el primer trimestre el BCE pueda bajar su tipo repo desde 0,25% hata 0,1%. Las conversaciones se han centrado en los tipos repo y de deposito y parece que se olvidó el tipo principal. No creo que Mario Draghi quiera bajarlo todavía más. Pero si lo hace, procederá con un recorte de 25 puntos básicos en el primer trimestre del 2014, bajando la tasa de prestamos marginal hasta 0,5%.
Imagen 1: Inflación IPC en la Eurozona. Fuente: Bloomberg
Como enfrentaran esta situación los operadores del euro? Durante el 2013 la extensión del EUR/USD fue de 1000 pips (cotizando entre 1.28 y 1.38), mucho menos que en los años anteriores. En 2014 espero que esta volatilidad se mantenga, sin movimientos abruptos. El euro debería permanecer bajo presión debido a los riesgos que la Eurozona enfrentará (inflación baja, tipos de interés bajos, riesgo de crecimiento más lento). Además, hay que tener en cuenta a la Fed que ya ha empezado a reducir sus programas de facilidades financieras y continuará haciéndolo en el 2014. Esto ciertamente dará un empuje al dólar. Teniendo en cuenta estos hechos espero un declive constante del EUR/USD hasta el nivel de 1.29 hacia finales del 2014. De manera similar el euro debería devaluarse frente a otras divisas mayores. Sin embargo, debería permanecer fuerte frente a las divisas de las economías emergentes, que se encontrarán bajo presión (al menos durante la primera parte de 2014) cuando el capital empiece a salir de las economías respectivas (debido a la reducción del programa de facilidades financieras). Las previsiones para el euro frente las economías desarrolladas y emergentes se encuentran el la siguiente tabla (cotizaciones esperadas al final de cada trimestre de 2014):
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