El dólar prosiguió con su racha negativa y volvió a perder terreno frente al euro, hasta aproximarse a sus mínimos de los últimos ocho meses frente a la divisa europea. Los inversores vendieron nuevamente dólares en una sesión sin apenas referencias macroeconómicas de referencia. La libra esterlina perdió terreno frente al euro después de conocerse los datos adelantados del PIB en Reino Unido. Los descensos del dólar se vieron aderezados por las palabras de la presidenta de la Reserva Federal de San Francisco, Janet Yellen, quien aseguró que el crecimiento del déficit comercial en EEUU es uno de los factores de riesgo para la recuperación de la primera economía mundial.
Las cifras de déficit comercial que se conocieron a finales de la semana pasada, ha sido uno de los elementos que ha provocado la última cuesta abajo del billete verde, aunque los inversores también han presionado a la divisa estadounidense por el descenso en la confianza del consumidor, datos todos ellos que generan dudas sobre los próximos pasos a dar por la Reserva Federal. Las declaraciones de Yellen muestran que la inquietud del organismo emisor en este sentido es evidente.
Mientras, Lehman Brothers se unía a UBS y recortaba sus pronósticos sobre el dólar. Los expertos del banco de inversión estadounidense estiman que el euro podría situarse por encima de la cota de 1,29 dólares a finales de 2004. Sus anteriores previsiones se situaban en torno a 1,26 dólares.
Además, los últimos datos del Departamento del Tesoro indican que las compras de activos en dólares desde el exterior han sufrido serios recortes, aunque el dólar siguen contando con el “apoyo” de los bancos centrales asiáticos, que toman posiciones en los bonos estadounidenses para controlar la cotización de sus divisas. John Snow, secretario de Estado del Tesoro, aseguró ayer no estar preocupado por esta circunstancia, que también está actuando en contra del dólar.
Después de situarse por debajo de 108 unidades por dólar, el yen moderada su comportamiento después de que el ministro japonés de Finanzas apuntara a que el Banco de Japón está estudiando la posibilidad de volver a intervenir con fuerza en el mercado para detener las alzas de la divisa nipona.