Las compras especulativas se relajaron ayer en las cuevas del microcentro porteño y el precio del dólar "blue" comenzó a desinflarse. El billete descendió quince centavos a $ 10,70 para la compra y a $ 10,75 para la venta. Nadie en el mercado se atreve a arriesgar cuánto durará esta impasse.
La volatilidad de los circuitos informales es seguida de cerca por la plaza financiera, ya que, pese a no tener grandes volúmenes, se instala como un referente en medio de la incertidumbre sobre el futuro de la economía del país, con especial atención en la aceleración de la inflación entre diciembre y enero.
Por eso el Banco Central decidió absorber una mayor cantidad de pesos el martes, mediante la licitación de Letras y Notas. Aspiró $ 2.200 millones y elevó sensiblemente las tasas para contrarrestar el embate del "blue".
En la franja mayorista, el dólar volvió a marcar un leve ascenso del 0,08 por ciento, a $ 6,608, controlado por la venta de entre u$s 60 millones y u$s 80 millones que encabezó la mesa de dinero del Banco Central.
De esta manera, el billete que se consigue en las principales casas de cambio y bancos de la city cerró medio centavo arriba hasta los $ 6,61. Así, la paridad con el segmento paralelo se ubicó en los 62,6 por ciento.
El Gobierno viene abriendo en los últimos meses algunos mercados sustitutos al marginal para tratar de deprimir su cotización. Ayer, por ejemplo, salió a vender AA17 al final de la rueda bursátil para que caiga el precio "MEP" de este bono hasta alrededor de $ 9,10, quince centavos menos que el RO15.
Además, el contado con liquidación acusó un alza de 22 centavos para finalizar en $ 9,22. Hasta el martes, este mecanismo permitía conseguir dólares más baratos al "MEP", triangulando bonos hacia Wall Street. Con la baja de 0,82 por ciento en el Bonar X, el mercado se empieza a acomodar.
En el segmento de los bonos, los más buscados siguen siendo los títulos en moneda extranjera y especialmente los de gran liquidez, como el Boden 2015, que ganó apenas un 0,15 por ciento. El mercado de concurrencia operó $ 748 millones, de los cuales $ 180 millones fueron para el Boden 2015 y otros $ 177 millones para el Bonar X.
En tanto, los cupones atados al PBI resignaron posiciones en sus dos variables más operadas, de tal manera que la versión en pesos cedió el 0,35 por ciento y la variable en dólares bajo legislación extranjera perdió el 0,87 por ciento. Sin embargo, el cupón en moneda norteamericana que se consigue en la plaza local lideró las pérdidas con una caída del 0,97 por ciento.
Del lado de los bonos en pesos que indexan por el CER, las emisiones más importantes registraron mejoras marginales de hasta el 0,35 por ciento, pero con robustas operaciones. Estos activos venían siendo relegados a la espera del nuevo índice de precios que se implementará en febrero.
Las acciones líderes de la Bolsa, por su parte, subieron un 0,65 por ciento, una diferencia que no alcanza para cambiar de signo en el año al índice Merval, que en las cinco primeras ruedas registra un descenso del 0,03 por ciento.
Los papeles de Edenor, que vienen de sufrir fuertes altibajos en las últimas ruedas o más precisamente desde que comenzaron los problemas en el suministro de energía, remontaron 1,89 por ciento a $ 2,70.
Del otro lado del espectro, Aluar registró una baja del 2,25 por ciento, afectada por la noticia de que la petrolera Pan American Energy le cortaría la próxima semana el suministro de gas natural a su planta de Puerto Madryn por diferencias sobre el precio del combustible.
Sorprendió también la magra performance de los ADR de YPF en Wall Street, con un desplome del 6,80 por ciento, a u$s 30,41 en el NYSE. Igualmente, algunos inversores aprovecharon esta tendencia para comprar los títulos de la petrolera estatal en las operaciones después del cierre.
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