Esta vez fue el turno de el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien ante la escalada que registró dólar informal el martes, cuando el billete rozó los $11 y marcó una brecha del 65% respecto del oficial, remarcó que el mercado blue es absolutamente ilegal. "Es un mercado que puede tener distintos niveles de influencia, pero su volumen de transacción también es inferior. Y esto no puede ser una variable indicativa al comportamiento del resto de las variables macroeconómicas", explicó ayer el funcionario. No obstante, la divisa se mantiene alta en su cotización - ayer marcó los $10,75 mientras que la brecha se mantiene por encima del 60%.
Por esta época, la ex presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont dijo el año pasado que el aumento del dólar paralelo se trataba de "un fenómeno claramente estacional". "Es marginal y no incide en el funcionamiento del mercado de cambios", explicó Marcó del Pont dos días después de que el blue alcanzara un nuevo récord. El jueves 10 de enero, el dólar informal estaba en $7,2 para la venta y la brecha había llegado al 47%, igualando la diferencia registrada en julio de 2011, cuando se oficializó la prohibición de venta de dólares para atesorar.
Luego llegaron las declaraciones del ex ministro de Economía, Hernán Lorenzino. Aunque de carácter informal, llamó la atención un comentario que hiciera en una consecionaria de motos en mayo del año pasado. Mientras el blue estaba cerca de de los $10 y marcaba una brecha del 89% con respecto al oficial, Lorenzino minimizó el tema. Al ser consultado si la divisa iba a seguir subiendo, respondió: "Sí, va a seguir subiendo, pero el dólar no le importa a nadie".
En tanto, el vicepresidente, Amado Boudou, había dicho apenas unos días atrás que el blue "es una cuestión especulativa, marginal, que tiene que ver con muy poquitos argentinos".
En tanto, ante lo que parecía una presión insoportable del mercado por reconocer la influencia de un blue a casi $10. La jefa de Estado se sumó ese mes a las voces del Gobierno e hizo referencias al tipo de cambio, emergió con una rotunda desmentida respecto a la posibilidad de una devaluación, aunque no mencionó en forma explícita al dólar paralelo. Mientras el blue subía 17 centavos y se vendía a $10,04 luego de haber comenzado la rueda a $ 9,87, Cristina Kirchner prometía en cadena nacional no devaluar. "Los que pretendan ganar plata a costa de devaluaciones van a tener que esperar a otro Gobierno, éste no", disparó la Presidenta, quien subrayó que ese "es el cuentito de siempre en la Argentina".
"Están queriendo instalar un tipo de cambio que en primer lugar es ilegal y poco significativo. Como si se publicara el precio de la cocaína en un medio de prensa", bramó unos meses más tarde el presidente de la Comisión Nacional de Valores, Alejandro Vanoli en un contexto de brecha cambiaria del orden del 70%. Este comentario, con fuerte impacto en las redes sociales, tuvo su remate un día después, con Aníbal Fernández. "El dólar blue es como cotizar la cocaína", expresó el funcionario en diálogo el 23 de octubre del año pasado. Un día antes, el dólar había vuelto a pasar los $10.
Aunque no hay registros de anuncios públicos, se puede decir que la voz de Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, fue la que más se sintió con fuerza entre los cueveros. Bajo directivas siempre verbales, jamás firmadas o escritas, buscó por todos los medios contener el valor de la divisa informal. "Decile a los muchachos que quiero hoy el dólar a $ 6". Era muy común que el mercado reprodujera este tipo de órdenes a la prensa. Esta frase es de marzo de 2013, momento en el que Moreno pretendía bajar un 30% la cotización del paralelo, que en ese entonces estaba en $ 8,45.

