Después de un mes de tregua, las reservas del Banco Central retomaron su sesgo bajista. La erosión fue de u$s 376 millones en la semana hasta los u$s 30.149 millones, apuntaladas por las ventas de aproximadamente u$s 300 millones en el mercado de cambios.
Con la liquidación de las cerealeras aún acotada, la conducción económica estaría meditando el retorno a los mercados internacionales de crédito para abastecer de dólares a la plaza, inspirados en la exitosa colocación al 9% que realizó YPF.
Sin embargo, la Argentina no estaría en condiciones de obtener un tasa menor a los dos dígitos, obligando al Gobierno a buscar otras alternativas para terminar ileso el verano hasta la liquidación gruesa del agro.
Por eso apuntó todos su cañones hacia el dólar Bolsa o "MEP" para descomprimir la demanda de los circuitos paralelos. La aparición de nuevo bono en moneda norteamericana, el Bonar 2018, amplió el menú de los inversores.
El AN18, que paga una tasa fija del 9 por ciento anual, fue una colocación que hizo el Tesoro a fines de 2011 para tomar dólares de la ANSES. En su segundo día en la plaza, cerró en los $ 856 con un volumen limitado de $ 7,5 millones.
Su cotización "MEP" se ubicó en los $ 9,36 por detrás del $ 9,38 del Bonar X y del $ 9,48 del Boden 2015. El viernes negociaron u$s 11,4 millones en la Bolsa, demostrando que el Gobierno tiene todavía un camino largo para popularizar esta operatoria en los ahorristas comunes.
Con la divisa paralela planchada en $ 9,80, la paridad de $ 1,50 entre estos mercados, no es lo suficientemente atractiva en ojos oficiales, que la imaginaba en $ 1,00.
Las otras cotizaciones de referencia para los cambistas oficiales, el "contado con liqui" y el dólar "turista" acusaron el viernes un valor de $ 9,30 y de $ 8,998.
Por su parte, el oficial ascendió tres centavos en las principales casas de cambio y bancos de la City porteña a $ 6,615 para la compra y $ 6,665 para la venta. La mesa de dinero del Central terminó la sesión con saldo neutro en el mercado de cambios.
Del lado de la renta fija, la Bolsa cerró la semana con operaciones por $ 811,7 millones, un monto elevado para ser una rueda de viernes en enero. La mayoría de las emisiones se mantuvieron en terreno positivo, con los medianos en dólares concentrando el 40 por ciento los negocios.
Estos papeles demostraron que si los organismos oficiales no inyectan liquidez de manera constante, no podrán detener su recorrido alsista. El Bonar X que vence en 2017 y rinde en torno al 13 por ciento, ganó un 1,84 por ciento, mientras que el Boden 2015 lo siguió con un incremento del 1,08 por ciento.
Los cupones atados al PBI, en tanto, anotaron una semana mediocre en volumen y en variación, cayendo el nominado en pesos más del 2 por ciento en las últimas cinco ruedas.
Hoy los títulos que cotizan en Wall Street serán vigilados de cerca por el mercado ante la decisión de la Corte Suprema de EE.UU. de tratar el primer duelo judicial entre la Argentina y los denominados fondos buitre. No obstante, este caso no influirá en la cuestión de fondo (la cláusula "pari passu") por lo cual no se esperan variaciones significativas.
La deuda argentina en Nueva York empezó el año sufriendo un fuerte embate del riesgo-país. El índice que confecciona JP Morgan trepó un 12 por ciento, a 905 puntos básicos, sólo en 2014, un comportamiento similar a otros países de la región como Brasil ( 12,5%), México ( 9,03%) y Uruguay ( 8,76%).
En el plano accionario, las jornadas no se alejaron de la parsimonia de cada comienzo de año. El Merval escaló un 2,02 por ciento en la semana hasta las 5.490,88 unidades, con pobres operaciones.
Se destacó Comercial del Plata con una mejora del 26 por ciento impulsado por compras especulativas. Buena semana también para YPF que cerró con nuevo récord nominal histórico de $ 305.
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